La inversión pública en Argentina retrocedió casi 30 % durante 2025, según datos analizados que muestran que su participación en la economía pasó de 0,4 % del Producto Bruto Interno (PBI) en 2024 a apenas 0,2 % en 2025, ubicándose en el nivel más bajo de la serie histórica analizada.
Este descenso profundo refleja una contracción significativa de los recursos destinados por el Estado nacional a obras y proyectos estratégicos, en el marco de un año marcado por ajustes presupuestarios y prioridades distintas en la asignación de fondos.
Sectores más afectados
Entre las áreas con mayores retrocesos se encuentran Vivienda y Energía, dos funciones consideradas clave para la infraestructura y el desarrollo productivo del país. Aunque el análisis general indica la caída global, el peso de estos recortes destaca por su impacto potencial en proyectos de urbanismo, construcción habitacional y provisión energética, sectores que habían sido impulsores de actividad en años anteriores.
Este patrón de reducción profundiza una tendencia de menor participación del gasto público en la economía argentina, que se viene observando a lo largo de varios años y supera ampliamente los niveles de inversión de otros períodos recientes.





