El gobierno de Estados Unidos publicó una nueva serie de documentos oficiales desclasificados sobre ovnis y fenómenos aéreos no identificados, en una iniciativa que volvió a despertar interés mundial y reactivó el debate sobre los llamados UAP —sigla en inglés de “Fenómenos Anómalos No Identificados”.
La nueva tanda de archivos fue difundida por el Departamento de Defensa estadounidense y forma parte de un proceso de liberación de información impulsado por la administración de Donald Trump. Según informaron las autoridades norteamericanas, los materiales incluyen textos, fotografías, grabaciones de audio y videos que permanecían clasificados desde hace décadas.
Entre los expedientes publicados aparecen investigaciones militares sobre extraños objetos observados cerca de instalaciones nucleares, reportes elaborados por agencias de inteligencia y testimonios de astronautas de la misión Apolo 12. En uno de esos documentos, los tripulantes Charles Conrad, Richard Gordon y Alan Bean describieron “destellos” y “estelas luminosas” vistos durante su viaje espacial de 1969. Sin embargo, la NASA concluyó posteriormente que esos fenómenos probablemente estuvieron relacionados con rayos cósmicos y efectos visuales producidos en el espacio.
Otro de los archivos más comentados reúne más de cien páginas de reportes elaborados entre 1948 y 1950 en la base militar de Sandia, en Nuevo México. Allí se documentaron más de 200 observaciones de “orbes verdes”, “bolas de fuego” y objetos luminosos que realizaban maniobras consideradas inusuales por los testigos militares.
La desclasificación también incluye un video difundido por el Pentágono sobre el derribo de un objeto no identificado ocurrido en febrero de 2023 sobre el lago Hurón, en Estados Unidos. Las imágenes muestran el momento en que un caza F-16 impacta contra el objeto, que luego explota y cae fragmentado. Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no determinaron públicamente la naturaleza exacta del artefacto.
Desde el Departamento de Defensa aclararon que muchos de los casos siguen sin explicación concluyente y remarcaron que la falta de respuestas definitivas no implica necesariamente evidencia de vida extraterrestre. “Los casos permanecen abiertos debido a la insuficiencia de pruebas”, señalaron funcionarios estadounidenses.
La publicación de estos documentos volvió a generar repercusión tanto en ámbitos científicos como en redes sociales y medios especializados. Mientras algunos investigadores consideran que la mayoría de los fenómenos tienen explicaciones convencionales relacionadas con tecnología militar, drones o fenómenos atmosféricos, otros sostienen que ciertos episodios continúan sin una interpretación clara.
En paralelo, especialistas en astronomía y física remarcan que hasta el momento no existe evidencia científica comprobada que confirme visitas extraterrestres a la Tierra. Investigadores como Avi Loeb, de la Universidad de Harvard, señalaron que los fenómenos deben analizarse bajo criterios estrictamente científicos y con cautela frente a hipótesis extraordinarias.





