El consumo de los hogares volvió a mostrar señales de retroceso en abril y terminó el primer cuatrimestre de 2026 con saldo negativo. Así lo reflejó el Índice de Consumo Privado elaborado por la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo, que registró una caída interanual del 0,6% y una baja acumulada del 1,5% entre enero y abril.
Aunque los números siguen en terreno negativo, el informe marcó una desaceleración en la caída del gasto en comparación con meses anteriores. En la medición desestacionalizada frente a marzo, el consumo prácticamente se mantuvo estable y volvió a ubicarse en niveles similares a los de octubre de 2025.
Uno de los indicadores que refleja esa menor dinámica es la recaudación del IVA ajustada por inflación, que en abril acumuló su sexta caída consecutiva, con una baja interanual del 1,3%.
El comportamiento del consumo, además, mostró diferencias marcadas según el sector. Las compras con tarjeta de crédito crecieron 1,3%, aunque el dato quedó lejos del fuerte impulso que habían mostrado a comienzos de año, cuando en enero llegaron a aumentar cerca del 12%.
En alimentos, la carne vacuna continuó siendo uno de los rubros más golpeados: el consumo acumula nueve meses consecutivos de caída y en marzo registró una baja interanual del 7,6%.
El sector automotor, en tanto, mostró resultados dispares. Mientras el patentamiento de motos se disparó más de 50% en abril respecto del mismo mes del año pasado, las ventas de autos cero kilómetro retrocedieron 14,6%.
También se percibió una menor actividad en áreas vinculadas al ocio y la gastronomía. Los restaurantes tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires registraron en marzo una caída del 6% interanual, en lo que representó el primer retroceso del sector en lo que va del año.
En contraste, algunos segmentos ligados al consumo semidurable mostraron una recuperación moderada. Las ventas de ropa y calzado en centros comerciales crecieron 3% interanual en febrero, de acuerdo con el relevamiento.





