Un ciudadano argentino de 63 años fue detenido en Brasil acusado de realizar comentarios racistas contra un niño de siete años durante un viaje turístico en el estado de Minas Gerais. El caso generó fuerte repercusión en el país vecino y volvió a poner en foco distintos episodios recientes de discriminación protagonizados por argentinos en territorio brasileño.
El episodio ocurrió a bordo del tradicional tren Maria Fumaça, que conecta las ciudades históricas de São João del-Rei y Tiradentes. Según la denuncia, el hombre fotografió y filmó reiteradamente al menor mientras viajaba junto a su familia y luego compartió esas imágenes a través de mensajes privados acompañados de expresiones discriminatorias vinculadas al color de piel del niño.
La situación fue advertida por otro pasajero, que notó la actitud del sospechoso y alertó a la madre del menor. Tras confrontarlo, la mujer logró revisar el teléfono celular del acusado y encontró conversaciones en las que, además de las imágenes, aparecían mensajes racistas e incluso referencias a “llevarlo como esclavo”, según trascendió en medios brasileños.
De acuerdo con la información publicada por la prensa local, el hombre fue retenido por pasajeros y personal de seguridad hasta la llegada de la Policía Militar brasileña. Posteriormente fue trasladado a una comisaría regional de São João del-Rei, donde quedó detenido mientras avanza la investigación judicial por el delito de racismo. En Brasil, este tipo de acusaciones contempla penas severas y, en algunos casos, prisión sin derecho a fianza.
La madre del niño declaró que el viaje había sido organizado como parte de un festejo familiar de cumpleaños y lamentó el impacto emocional que sufrió el menor y todo su entorno. “Pasamos el día entero en la comisaría”, expresó ante medios locales después de formalizar la denuncia.
El caso se suma a otros episodios recientes que involucraron a ciudadanos argentinos en Brasil por conductas discriminatorias. En abril, un hombre fue detenido en Río de Janeiro tras insultar racialmente a una joven en un supermercado de Copacabana. Meses antes, también había quedado involucrada una abogada argentina acusada de realizar gestos y expresiones racistas en Ipanema.





