Caso Rojas: la querella cuestionó el Ateneo médico y Fernando Rojas volvió a reclamar avances en la investigación

El abogado querellante Iván Sarquís y Fernando Rojas, hijo del exministro Juan Carlos Rojas, hablaron tras la audiencia realizada en la Cámara de Apelaciones, en el marco de la causa que investiga la muerte del dirigente gremial y exfuncionario provincial.

Sarquís explicó que el planteo de la querella se centró en la participación de su perito durante el Ateneo médico realizado por especialistas del Instituto de Medicina Forense de Córdoba. Según sostuvo, el profesional no habría tenido las mismas posibilidades de intervención que los demás participantes.

“Nuestra objeción tiene exclusivamente que ver con la intervención de nuestro perito, que no pudo participar en igualdad de armas en el desarrollo del debate”, manifestó.

El abogado sostuvo que esta situación habría generado un perjuicio para la investigación y cuestionó que, a partir del Ateneo, se hayan incorporado nuevas hipótesis sobre la muerte de Rojas.

“Entramos con una hipótesis homicida y hemos salido con tres hipótesis, con sendas posibilidades de que estemos ante una muerte accidental”, señaló.

En ese sentido, Sarquís consideró que el procedimiento debería realizarse nuevamente y remarcó que la querella mantiene como hipótesis el homicidio.

La postura de la Fiscalía

Respecto de la posición asumida por la Fiscalía durante la audiencia, el abogado indicó que el Ministerio Público consideró que la participación de la querella se desarrolló conforme a las normas vigentes y que los planteos realizados no tendrían sustento jurídico.

“Nosotros disentimos y hemos manifestado las expresiones y los fundamentos de por qué no estamos de acuerdo”, sostuvo.

El tribunal tiene previsto dar a conocer su resolución el próximo 8 de octubre.

Sarquís también cuestionó las conclusiones surgidas del Ateneo y puso el foco en las numerosas lesiones que presentaba el cuerpo de Rojas.

“Nosotros creemos que esta pericia debe ser realizada nuevamente, puesto que se habilita la hipótesis de una muerte natural de una manera que consideramos que riñe con el sentido común”, afirmó.

Según el abogado, los especialistas no habrían podido establecer una vinculación entre las lesiones encontradas y una eventual caída accidental. “No podían hablar de muerte natural o muerte accidental porque tienen que explicar el marco lesional de las 20 y pico de lesiones que tiene Juan Carlos en el cuerpo”, planteó.

También insistió en que el perito de la querella, José Luis Fenoglio, participó de manera telemática, pero —según su planteo— sin contar con las condiciones técnicas necesarias para intervenir en una deliberación entre los especialistas.

“Si yo le mando dos audios a ustedes, y ustedes deliberan, y yo lo miro por la TV y no escucho, no estoy deliberando”, ejemplificó Sarquís.

Fernando Rojas: “Tenemos una profunda tristeza”

Por su parte, Fernando Rojas, hijo de Juan Carlos, expresó su preocupación por el paso del tiempo y cuestionó la falta de avances que, según consideró, existe en la investigación a casi cuatro años de la muerte de su padre.

“Vamos a llegar a los cuatro años y tenemos una profunda tristeza. Quizás nosotros por ahí no salimos tanto en los medios porque la verdad es que nos duele mucho a medida que pasa el tiempo”, manifestó.

Rojas cuestionó además que el caso haya perdido presencia pública frente a otros temas de la agenda política y sostuvo que existe “mucha tristeza con la Justicia de Catamarca”.

En ese sentido, señaló que, desde su perspectiva, la situación no se limita al expediente de su padre y mencionó otros casos que continúan sin resolución.

Cuestionamientos sobre el procedimiento inicial

El hijo de Juan Carlos Rojas también volvió a referirse al procedimiento realizado durante las primeras horas posteriores al hallazgo del cuerpo y rechazó las acusaciones relacionadas con una eventual pérdida o alteración de indicios dentro de la vivienda.

Rojas afirmó que la familia entregó el domicilio luego de recibir indicaciones de los investigadores y sostuvo que no ingresaron nuevamente hasta que les fue devuelto.

“Nosotros no supimos cómo trabajaron adentro. Tenemos que basarnos en supuestas fotografías y creer que ahí estuvo tal cosa, que todo estuvo en su lugar”, expresó.

También mencionó elementos que, según su relato, no habrían sido preservados inicialmente como indicios, entre ellos los lentes de su padre y prendas que presentaban roturas y manchas.

“Yo no sabía que había que marcar un indicio. Yo no soy criminalístico. Ellos son funcionarios públicos, les debería caer la ley desde el primer momento”, sostuvo.

Rojas cuestionó además las actuaciones desarrolladas durante las primeras horas de la investigación y recordó una expresión atribuida al primer fiscal que intervino en la causa: “Estamos armando una causa para descartar la muerte violenta”.

Finalmente, lamentó que, a casi cuatro años de la muerte de su padre, la investigación continúe sin una definición sobre lo ocurrido.

“Cuatro años ya que no se sepa cómo fueron los hechos y que no haya ni un culpable ni un culpable de la actuación. Ellos son responsables”, afirmó.