El Gobierno argentino intimó formalmente al Reino Unido para que, en un plazo de dos semanas, suspenda las actividades vinculadas con la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte, donde se desarrolla el proyecto Sea Lion.
La decisión fue comunicada este lunes por la Oficina del Presidente, que informó que Javier Milei instruyó a la Cancillería y a los equipos jurídicos del Estado para iniciar un procedimiento de arbitraje internacional en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
Según el Gobierno argentino, la medida busca impedir la explotación de los recursos hidrocarburíferos y el otorgamiento de nuevos permisos de explotación en los espacios marítimos que Argentina considera parte de su plataforma continental. La administración nacional también invocó la Resolución 31/49 de la Asamblea General de la ONU, que insta a ambos países a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales mientras continúa pendiente la disputa de soberanía.
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) September 28, 2026
Qué hará Argentina si no se suspende el proyecto
El Gobierno advirtió que, si el Reino Unido no atiende la intimación dentro del plazo establecido, solicitará medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar para preservar los derechos que Argentina sostiene sobre su plataforma continental. La Convención del Derecho del Mar contempla la posibilidad de que ese tribunal adopte medidas provisionales en determinadas circunstancias mientras se constituye un tribunal arbitral.
El presidente Milei afirmó que la Argentina avanzará con el arbitraje por el proyecto Sea Lion y sostuvo que, si no se frena la explotación en el plazo de dos semanas, recurrirá al Tribunal Internacional del Derecho del Mar.
El Reino Unido, por su parte, sostiene que las Islas Falkland son británicas y que sus habitantes tienen derecho a desarrollar sus recursos naturales. En una declaración publicada el 18 de septiembre, el Gobierno británico expresó su respaldo a las actividades económicas vinculadas con las islas, incluidos los hidrocarburos.





