El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, cuestionó al Partido Popular (PP) y a Vox por la visita de Javier Milei a Madrid, en medio de la campaña electoral para los comicios adelantados del 29 de noviembre. “Le invitaron a Milei y ahora tienen un problema”, afirmó.
Durante un acto político, Sánchez sostuvo que los dirigentes opositores Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal enfrentan dificultades para compatibilizar la presencia del mandatario argentino con su estrategia electoral. Según señaló, ambos sectores recibieron indicaciones de evitar hablar de recortes hasta las elecciones.
“Ahora no saben ni dónde meterse ni dónde meterlo”, ironizó el jefe del Ejecutivo español, quien también vinculó a la derecha con las políticas de ajuste económico.
La polémica se profundizó luego de que Milei lanzara duras críticas contra Sánchez durante un acto en Madrid, donde lo calificó de “impresentable dictador” y “delincuente”, además de pedir que los socialistas sean desplazados del Gobierno “a patadas”.
Las declaraciones provocaron una respuesta de la Cancillería española, que cuestionó el tono de los dichos del presidente argentino y advirtió sobre el riesgo de fomentar la polarización y la violencia política. Asimismo, remarcó que España no acepta injerencias externas ni ataques contra su jefe de Gobierno y sus instituciones democráticas.
La visita de Milei volvió así a tensar el escenario político español, en un contexto marcado por la campaña electoral y el enfrentamiento entre el oficialismo socialista y los principales espacios de la derecha.





