Antofagasta de la Sierra rechazó que Belén sea incorporado como zona de influencia directa del proyecto Kachi

El intendente de Antofagasta de la Sierra, Mario Cusipuma, junto a la senadora departamental Marisol Soriano, brindaron una conferencia de prensa para expresar su postura frente a los planteos surgidos durante la audiencia pública por el proyecto minero Kachi.

El principal punto de controversia está relacionado con el pedido para que el departamento Belén tenga incidencia directa en la Declaración de Impacto Ambiental del emprendimiento. Ante esta situación, las autoridades de Antofagasta de la Sierra presentaron formalmente su oposición ante el Ministerio de Minería antes del vencimiento del plazo establecido.

“Primero está Antofagasta la Sierra”, remarcó Cusipuma al defender la prioridad del departamento donde se encuentra el proyecto. El jefe comunal sostuvo que la comunidad debe tener un rol central en los beneficios derivados de la actividad minera, especialmente en materia de empleo, proveedores y desarrollo de infraestructura.

Según explicó, Antofagasta de la Sierra cuenta con alrededor de 2.020 habitantes y aún existen familias y trabajadores locales que esperan incorporarse a la actividad minera. En ese sentido, señaló que la intención es que quienes quieran trabajar en los proyectos ubicados dentro del departamento tengan prioridad.

Cusipuma aclaró que la postura no representa un conflicto con los habitantes de Belén, Fiambalá o Tinogasta, sino que responde a la necesidad de respetar las jurisdicciones territoriales y garantizar que las comunidades directamente vinculadas con los yacimientos sean las primeras beneficiadas.

Como ejemplo, mencionó que Antofagasta de la Sierra limita con la provincia de Salta, donde existen numerosos proyectos mineros, pero las autoridades catamarqueñas no intervienen en esas iniciativas debido a los límites jurisdiccionales.

Además, advirtió que actualmente trabajadores de otros departamentos ya se encuentran empleados en emprendimientos ubicados en Antofagasta. “En un proyecto minero hay 36 empleados de Belén y 12 empleados de Antofagasta la Sierra”, señaló, al insistir en que todavía es necesario ampliar las oportunidades laborales para los habitantes del departamento.

Uno de los principales objetivos planteados por las autoridades es que la localidad de El Peñón, segunda cabecera del departamento por cantidad de habitantes, pueda crecer y desarrollarse a partir del proyecto Kachi.

Durante la conferencia también se destacó que el municipio, la senadora Marisol Soriano y la comunidad de El Peñón presentaron diferentes planteos formales ante las autoridades provinciales. En particular, vecinos de la localidad elevaron un pedido firmado para que no se incorpore a Belén como zona de influencia directa del emprendimiento.

Por su parte, la senadora Marisol Soriano explicó que participó de las charlas técnicas realizadas en la Villa de Antofagasta y de la audiencia pública desarrollada en El Peñón.

Según indicó, la empresa presentó un denominado “plan de anillo” para establecer prioridades en las zonas de influencia del proyecto. El esquema contempla en primer lugar a las comunidades más cercanas al emprendimiento, luego a El Peñón, la Villa de Antofagasta y posteriormente al resto del departamento de Antofagasta de la Sierra.

Soriano señaló que, cuando se planteó la incorporación de Belén como zona de influencia directa, fue necesario que las autoridades locales fijaran su posición en defensa de las comunidades directamente vinculadas al proyecto.

También destacó los planteos realizados por la comunidad respecto al cuidado ambiental y la necesidad de que los habitantes tengan participación en el seguimiento de los impactos positivos y negativos que pueda generar la actividad minera.

Las autoridades remarcaron que el reclamo no se limita únicamente al empleo. También apuntaron a que los recursos y beneficios derivados de la minería se traduzcan en obras y servicios concretos para las comunidades.

En ese sentido, mencionaron avances recientes en materia de conectividad eléctrica, la reactivación de obras en el hospital y la necesidad de concluir servicios esenciales, como las plantas de tratamiento de desagües cloacales.

“Tenemos la esperanza en este proyecto, pero con memoria”, fue una de las expresiones transmitidas por integrantes de la comunidad durante la audiencia pública, en referencia a la expectativa de que el desarrollo minero tenga un impacto concreto y duradero en Antofagasta de la Sierra.

Desde el municipio y el Senado departamental insistieron en que acompañarán el desarrollo del proyecto Kachi, pero defenderán que las comunidades directamente involucradas sean prioritarias a la hora de recibir empleo, oportunidades económicas, infraestructura y beneficios sociales.