La Libertad Avanza debió postergar por cuarta vez el tratamiento del proyecto de propiedad privada en el Senado, luego de comprobar que no contaba con los votos necesarios para aprobar uno de los puntos más controvertidos de la iniciativa: la eliminación de las restricciones para la compra de tierras por parte de extranjeros. El debate quedó reprogramado para la sesión del próximo 6 de agosto.
La decisión fue solicitada por la presidenta del bloque oficialista, Patricia Bullrich, quien pidió aplazar el tratamiento para ganar tiempo y buscar consensos con los bloques aliados, que mantienen diferencias sobre la reforma de la Ley de Tierras.
El proyecto propone eliminar los límites actuales a la adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros y establecer que cada provincia pueda definir su propio régimen para autorizar este tipo de operaciones. Sin embargo, esa alternativa tampoco logró consenso dentro del oficialismo.
Según fuentes parlamentarias, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, rechazó la versión número 15 del dictamen de mayoría, ya que no estaba de acuerdo con delegar en las provincias la facultad de fijar restricciones, una postura que generó nuevas diferencias dentro del Gobierno.
Las mismas fuentes indicaron que Bullrich manifestó su malestar al enterarse de la posición de Sturzenegger luego de haber presentado los cambios durante la última reunión de la mesa política.
A las diferencias internas se sumó el rechazo de varios legisladores dialoguistas, entre ellos los radicales Maximiliano Abad, Daniel Kroneberger y Flavio Fama, además de senadores provinciales como Alejandra Vigo (Córdoba), José Carambia y Natalia Gadano (Santa Cruz), y Edith Terenzi (Chubut), quienes no acompañan la modificación de la Ley de Tierras.
El proyecto también contempla cambios en los regímenes de alquileres, expropiaciones y en la Ley de Manejo del Fuego, aunque el capítulo referido a la compra de tierras por parte de extranjeros se convirtió en el principal obstáculo para avanzar con la iniciativa.
Pese a las dificultades, el oficialismo logró reunir el quórum mínimo de 37 senadores para habilitar la sesión, con el respaldo de 21 legisladores de La Libertad Avanza, diez radicales, dos del PRO, uno de Primero los Salteños, dos de Encuentro Misionero y uno de La Neuquinidad.
En cambio, no dieron quórum los bloques Convicción Federal, Despierta Chubut, Movere Santa Cruz, Independencia y Provincias Unidas.
La jornada también estuvo marcada por un fuerte cruce entre la vicepresidenta Victoria Villarruel y Patricia Bullrich. Según trascendió, ambas intercambiaron duros mensajes de texto antes de la sesión. Villarruel cuestionó la realización del debate y, sobre el final de la conversación, ambas protagonizaron un intercambio de descalificaciones que volvió a exponer las tensiones internas dentro del oficialismo.
Con la postergación, el Gobierno dispondrá de tres semanas para intentar reunir los apoyos necesarios y llevar el proyecto nuevamente al recinto el 6 de agosto, fecha en la que buscará avanzar con una de las reformas impulsadas por la administración de Javier Milei.





