Lo que no se vio del festejo de la Selección argentina

Lionel Messi ya tiene casi todas las figuritas del álbum. Ganarle a Inglaterra en un Mundial era un de las difíciles y este miércoles la consiguió. Por eso, cuando terminó el partido que consagró a la Selección argentina como finalista, hizo evidente su gran emoción. Lo mismo pasó con el resto de sus compañeros, que se quedaron dentro de la cancha casi media hora para festejar de cara a los hinchas en el estadio de Atlanta.

Muchos de los jugadores cayeron de rodillas o de espaldas una vez que el árbitro dio el pitazo final y decretó el triunfo por 2-1. Pero inmediatamente se levantaron y fueron al encuentro de los fanáticos.

Nico Paz tuvo un rol inesperado: se lo vio durante varios minutos al frente de la ronda tocando un bombo intervenido con la imagen de la atajada de Dibu Martínez ante Kolo Muani en la final de Qatar 2022. El joven de 21 nacido en España se turnó con Lisandro Martínez a la hora de marcar el ritmo de la percusión.

El cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni, en tanto, tuvo su momento de comunión. Después de sacarse una foto todos juntos con la hinchada detrás, se reunieron en círculo abrazados y se dijeron unas palabras íntimas en modo arenga. Walter Samuel, Pablo Aimar, Roberto Ayala y el resto de los colaboradores fueron protagonistas de un gesto que no captaron las cámaras de TV.

Exhaustos, algunos futbolistas empezaban a caer y a sentarse en el pasto para aflojar los músculos. Pero, en el caso de Dibu Martínez, el cansancio físico no parecía ser el motivo: conmovido, se acostó durante varios minutos y así quedó, con las manos en la cara.

Mientras, “Las Malvinas son argentinas”, decía la bandera de tela blanca y letras en aerosol negro que el plantel exhibió durante los festejos para que la viera el mundo.

Después de media hora de celebración, emoción, charlas y abrazos, los jugadores empezaron a abandonar el campo de juego para dirigirse al vestuario. Pero quedaba un último gesto de Lionel Messi para destacar en la tarde de Atlanta: encabezó la fila y llevó a sus compañeros a saludar a los hinchas que estaban ubicados en la otra cabecera del estadio, que originalmente había sido ocupada por el público inglés.

Los jugadores se fueron en medio de cánticos, aplausos y ovaciones. Por fuera de Messi, uno de los nombres que se coreó fue el de Enzo Fernández, autor del gol del empate ante Inglaterra. Para despedir al plantel antes de una nueva final, los fanáticos albicelestes hicieron un pedido bien claro, que retumbó en todo el estadio. Se viene España y la exigencia es clara: “El domingo, cueste lo que cueste. El domingo tenemos que ganar”.