La sucesión menos pensada

Era un débil rumor, ya es una posibilidad concreta. Quien quiera oír que oiga: Fernando Jalil ya les dijo a varios compañeros que quiere ser gobernador en 2027, y se puso como meta suceder en el poder a su hermano.

¿Puede haber hermanos gobernadores? Antecedentes hay. Están Adolfo y Alberto Rodríguez Saá en San Luis, y antes Federico y Aldo Cantoni en San Juan.

En Catamarca, padres e hijos ya lo hicieron: Vicente Saadi sucedió a su hijo Ramón y después Ramón sucedió a su padre. Y no es patrimonio peronista: Oscar Castillo sucedió a su padre Arnoldo.

Fernando Jalil dijo para quien quiera entender que no le interesa ser intendente de la Capital, sino que busca otra cosa. Y esa otra cosa no es ser concejal o subsecretario de Artesanía: va por el sillón de Avellaneda y Tula.

Antes de anunciarlo públicamente, sólo con sugerirlo, causó un cimbronazo en el oficialismo.

Jalil, hoy al frente de YMAD, viene a romper el pacto Lucía-Raúl-Gustavo. No la tiene fácil, pero dicen que está decidido. Lleva muchos años en la gatera, y sabe que si espera que le den permiso seguirá esperando hasta el fin de los tiempos. Así que se va a mandar.

Dicen que no está solo, y que ya le manifestaron su respaldo muchos dirigentes. Raúl no le dio la bendición ni le prohibió jugar. Las rondas de reuniones ya comenzaron, y la aventura toma forma. ¿Cómo sigue? Pronto habrá novedades.

Tomen nota, esto recién comienza.