En medio de la conmoción por el caso Agostina, organizaciones y familiares marcharon para exigir justicia y reclamar medidas contra la violencia de género.
Este 3 de junio, a once años del nacimiento de Ni Una Menos, miles de personas volvieron a movilizarse en distintos puntos del país para reclamar políticas públicas que prevengan la violencia de género y exigir justicia por las víctimas de femicidio.
La convocatoria central se realizó frente al Congreso de la Nación, donde organizaciones feministas, sociales y de derechos humanos se concentraron desde las 17. En Catamarca, la manifestación tuvo lugar en la Plaza 25 de Mayo bajo la consigna “Justicia por Agostina Vega”, con una amplia participación de familiares, colectivos de mujeres y vecinos.
La marcha comenzó alrededor de las 17:30 y recorrió las calles del centro capitalino. Desde la plaza principal, las columnas avanzaron por calle República, entre Rivadavia y Maipú, para luego continuar por San Martín y regresar al punto de partida, donde se desarrollará el acto de cierre.
La movilización de este año estuvo marcada por el profundo impacto social que provocaron los recientes asesinatos de Agostina Vega, Dulce María Beatriz Candia y Noelia Carolina Romero. Los tres casos generaron conmoción y reavivaron el reclamo por respuestas más efectivas frente a la violencia machista.
Bajo el lema “¡Vivas, libres y desendeudadxs nos queremos!”, las organizaciones convocantes buscaron visibilizar una problemática que continúa cobrando vidas en todo el país y alertaron sobre la persistencia de los femicidios como una de las expresiones más extremas de la violencia de género.
Once años de Ni Una Menos
La jornada coincidió con el 11° aniversario de Ni Una Menos, el movimiento que surgió en 2015 tras el femicidio de Chiara Páez, una adolescente de 14 años asesinada en la provincia de Santa Fe mientras cursaba un embarazo.
La iniciativa comenzó a tomar forma a partir de un mensaje publicado en redes sociales por la periodista Marcela Ojeda, quien expresó su indignación ante el crimen y convocó a visibilizar la violencia contra las mujeres. Aquella propuesta se transformó rápidamente en una movilización histórica que reunió a cientos de miles de personas en plazas y calles de todo el país.
Desde entonces, cada 3 de junio se convirtió en una fecha emblemática para los movimientos feministas y las organizaciones que trabajan en la defensa de los derechos de las mujeres, manteniendo vigente el reclamo por una sociedad libre de violencias.





