Alarma en Brasil por el robo de material biológico en una universidad de San Pablo

Un caso de extrema sensibilidad encendió las alarmas en Brasil luego de que se confirmara el robo de material biológico de un laboratorio de alta seguridad en la Universidad Estatal de Campinas (Unicamp), en el estado de San Pablo. La investigación, que quedó en manos de la Policía Federal, se centra en la desaparición de muestras virales que se encontraban almacenadas en una instalación de bioseguridad nivel 3, una de las categorías más estrictas para el manejo de agentes potencialmente peligrosos.

Según trascendió, parte del material fue hallado posteriormente dentro de la propia universidad: algunas muestras estaban guardadas en otros laboratorios y otras habían sido arrojadas en contenedores de basura con signos de manipulación. Las autoridades confirmaron que no hubo contaminación externa y que los virus no salieron del campus, una precisión clave para descartar, al menos por el momento, un riesgo sanitario mayor.

En el marco de la causa, una científica argentina identificada como Soledad Palameta Miller fue detenida por la Policía Federal brasileña y luego recuperó la libertad de manera provisional, aunque quedó sujeta a restricciones judiciales. Distintos medios señalaron que la investigadora está acusada de presunto robo, fraude procesal y transporte irregular de material genéticamente modificado, mientras la Justicia intenta reconstruir cómo fueron extraídas las muestras y cuál era su posible destino.

El episodio ocurrió en el laboratorio de Virología y Biotecnología de los Alimentos de la Unicamp, donde se trabajaba con agentes como cepas de influenza H1N1 y H3N2, según publicaron medios que siguen el caso en Brasil y Argentina. La gravedad del hecho radica no solo en la naturaleza del material sustraído, sino también en las fallas de seguridad que el episodio dejó al descubierto dentro de una de las universidades más reconocidas del país vecino.

Mientras la investigación continúa, el caso ya generó fuerte repercusión en la región por el nivel de riesgo que implicaba el manejo de este tipo de muestras. Aunque las autoridades brasileñas insistieron en que el material fue recuperado y que no existió exposición de la población, el expediente sigue abierto y busca determinar responsabilidades, eventuales cómplices y si existió una maniobra deliberada detrás de la sustracción.