La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner se pronunció este viernes luego de que la Justicia de Estados Unidos revocara la condena contra la Argentina en la causa por la expropiación de YPF, y aseguró que la decisión judicial ratifica que la recuperación de la petrolera “se hizo conforme a derecho”.
El pronunciamiento llegó después de que la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York dejara sin efecto la sentencia de primera instancia dictada por la jueza Loretta Preska, que había condenado al país a pagar más de 16.000 millones de dólares por el proceso de estatización concretado en 2012. Con esta resolución, Argentina evita por ahora afrontar una de las mayores condenas económicas dictadas contra un Estado en tribunales estadounidenses.
En su mensaje, la exmandataria reivindicó la expropiación de YPF y remarcó que la decisión adoptada durante su gobierno respondió a criterios de soberanía energética. Además, consideró que el fallo favorable en Estados Unidos refuerza la postura que sostuvo históricamente el Estado argentino en el litigio.
La reacción de Cristina se dio en paralelo a la del gobernador bonaerense Axel Kicillof, quien también defendió la nacionalización de la compañía y sostuvo que el fallo representa un revés para los fondos litigantes que impulsaron la demanda. Ambos dirigentes insistieron en que la recuperación de YPF fue una medida estratégica para el país.
El caso se originó tras la expropiación del 51% de las acciones de YPF, entonces controladas por Repsol, durante el segundo mandato de Cristina Kirchner. Años más tarde, fondos vinculados a accionistas minoritarios iniciaron acciones judiciales en Estados Unidos, en un proceso que derivó en la sentencia adversa de 2023, luego revertida ahora por la Cámara de Apelaciones.
Tras conocerse la resolución, también hubo repercusiones desde el Gobierno nacional. El presidente Javier Milei celebró el fallo favorable a la Argentina, aunque volvió a cuestionar políticamente a Cristina Kirchner y a Kicillof por el proceso de expropiación, en medio de una nueva disputa pública por el significado político de la decisión judicial.
Si bien el fallo fue leído por distintos sectores como un alivio para el Estado argentino, la causa mantiene su relevancia política y económica por el impacto que tuvo durante años sobre las cuentas públicas y por el debate que reabrió en torno a la nacionalización de la principal petrolera del país.





