El rector de la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA), Oscar Arellano, presentó este lunes el informe de gestión correspondiente al período 2025-2026 durante la Asamblea Universitaria, donde realizó un balance institucional y advirtió sobre las consecuencias que la situación económica está teniendo en la comunidad estudiantil.
Uno de los datos más relevantes que expuso fue el fuerte incremento en la demanda del comedor universitario, que obligó a la institución a duplicar e incluso casi triplicar la cantidad de raciones diarias.
“Pasamos a duplicar o casi triplicar las raciones del comedor. Eso demuestra el impacto que tiene la pobreza en nuestros estudiantes”, afirmó.
Actualmente, el comedor ofrece almuerzo y cena. Los estudiantes sin beca abonan 2.300 pesos por comida, quienes cuentan con media beca pagan 1.200 pesos, mientras que el servicio es gratuito para los beneficiarios de beca completa.
Arellano explicó que este aumento responde a un contexto de pobreza estructural que condiciona el acceso y la permanencia de los jóvenes en la educación superior.
“La pobreza excluye y discrimina. Cada vez son menos los chicos que pueden llegar a la universidad porque no pueden afrontar los costos de estudiar”, sostuvo.
El rector agregó que la universidad también observa un crecimiento en la demanda de los Centros Comunitarios (ECOE), espacios donde los estudiantes reciben acompañamiento y distintos servicios de apoyo.
En ese marco, aseguró que la UNCA profundiza su política de inclusión mediante la apertura de nuevas sedes en el interior provincial y el fortalecimiento de la educación a distancia para acercar la oferta académica a quienes no pueden trasladarse a la Capital.
Asimismo, destacó el trabajo conjunto con el Gobierno provincial, los municipios, empresas y organizaciones sociales para ampliar la presencia de la universidad en todo el territorio catamarqueño.
Fallo de la Corte y financiamiento universitario
Durante su exposición, Arellano también se refirió al reciente fallo de la Corte Suprema que dejó firme el amparo presentado por los rectores de las universidades nacionales para garantizar la aplicación de los artículos 5 y 6 de la Ley de Financiamiento Universitario, vinculados con la actualización salarial docente y las becas estudiantiles.
“Hoy tenemos un horizonte mucho más tranquilo porque la Corte dejó firme esos artículos. Defendimos el salario docente y las becas, y nunca aceptamos retirar el amparo cuando nos lo solicitó el Gobierno nacional”, afirmó.
No obstante, indicó que aún resta que el Ejecutivo nacional cumpla con la resolución judicial.
“Ahora el Gobierno debe cumplir el fallo. Ya no existe el argumento de que la causa estaba pendiente de resolución”, concluyó.





