La Unión Cívica Radical (UCR) de Catamarca comenzó a delinear su futuro político con la confirmación del cronograma electoral para renovar sus autoridades partidarias en septiembre. La decisión fue adoptada por la Junta Electoral del partido, que actúa de manera autónoma, y forma parte de un proceso de reorganización interna que busca fortalecer al radicalismo de cara a los desafíos electorales de los próximos años.
En ese contexto, uno de los temas que atraviesa la discusión interna es la actualización del padrón partidario y la situación de dirigentes que ya no integran formalmente la estructura de la UCR, pero continúan figurando dentro de la organización.
El debate cobró fuerza tras un documento difundido por una de las líneas internas referenciadas en el dirigente Alfredo Marchioli, donde se plantearon dos reclamos centrales: que el Tribunal de Disciplina avance en las causas vinculadas a expulsiones partidarias y que se analice la situación de legisladores que fueron electos por la UCR y actualmente integran otros espacios políticos.
Respecto de este último punto, se recordó que la Constitución de Catamarca establece que las bancas pertenecen a los partidos políticos. Si bien no existen antecedentes locales de un planteo exitoso en ese sentido, desde el radicalismo reconocieron que el tema podría ser objeto de un análisis formal si así lo decide la conducción partidaria.
Mientras tanto, distintos sectores de la UCR mantienen conversaciones para intentar alcanzar una lista de consenso que evite una elección interna. Durante esta semana se realizaron reuniones entre referentes partidarios con el objetivo de acercar posiciones y construir una propuesta común para la conducción del Comité Provincial y la Convención Provincial.
Ordenar el partido para proyectarse hacia 2027
De cara al futuro, la dirigencia radical considera que el principal desafío es recuperar una identidad política clara.
“Tenemos que ordenar nuestra casa para poder ofrecerle a los catamarqueños una propuesta clara, con una unidad de criterio, una unidad de ideas y una unidad de programa para Catamarca”, señalaron desde el partido.
En ese sentido, advirtieron que la fragmentación de posiciones dentro del radicalismo ha generado confusión en la ciudadanía respecto de cuál es la postura de la UCR sobre temas centrales como la minería, la economía provincial y el rol del Estado.
La intención es que intendentes, legisladores, concejales y dirigentes transmitan un mensaje unificado sobre los principales problemas de la provincia.
Una tercera vía entre Jalil y Milei
Consultado sobre eventuales alianzas para las elecciones de 2027, el dirigente radical ratificó la tradición frentista de la UCR, aunque descartó afinidades con los extremos del escenario político actual.
En ese marco, consideró “inviable” una alianza con La Libertad Avanza y los sectores que acompañan al presidente Javier Milei, al sostener que existen profundas diferencias respecto del rol del Estado, la educación pública, la salud y las políticas sociales.
También marcó distancia del oficialismo provincial encabezado por el gobernador Raúl Jalil, al afirmar que mantienen visiones distintas sobre el modelo de desarrollo para Catamarca.
Frente a ese panorama, sostuvo que el radicalismo debe construir una alternativa de centro que pueda congregar a otros sectores políticos con visiones afines, entre ellos espacios vinculados al PRO.
“Estamos en una posición de centro. Hay una tercera vía que puede surgir después de los excesos del gobierno nacional y también de los excesos del gobierno provincial”, afirmó.
Con las internas ya en marcha y el debate sobre las alianzas abierto, la UCR catamarqueña busca redefinir su rumbo político y recuperar protagonismo en el escenario provincial de cara a 2027.




