En medio de la gira del ministro de Economía, Luis Caputo, por Estados Unidos, el Banco Mundial analiza una herramienta clave para aliviar los compromisos financieros del país: una garantía internacional que facilite la refinanciación de deuda y mejore el acceso al crédito.
Según informó la propia entidad, la propuesta en estudio contempla una garantía de hasta 2.000 millones de dólares. El objetivo es reducir los costos de financiamiento y generar un escenario más favorable para atraer inversiones, tanto locales como extranjeras. De todos modos, la iniciativa aún debe ser aprobada por el Directorio Ejecutivo del organismo.
El respaldo, en caso de concretarse, se inscribe en una estrategia más amplia del gobierno de Javier Milei para fortalecer la confianza de los mercados, impulsar la inversión y sostener la actividad económica.
La negociación cobra relevancia en un contexto exigente: en julio, la Argentina enfrenta un vencimiento de deuda cercano a los 4.300 millones de dólares. La intención oficial es evitar recurrir a las reservas del Banco Central y, al mismo tiempo, acceder a financiamiento con tasas más bajas —cercanas al 5%—, muy por debajo de las que actualmente exige el mercado.
En paralelo, la comitiva económica busca ampliar el respaldo internacional. Está previsto que mantenga encuentros con Sergio Díaz-Granados y Ilan Goldfajn, con la expectativa de conseguir mecanismos de financiamiento similares que permitan aliviar el calendario de pagos.





