La sensación de pérdida del poder adquisitivo sigue creciendo entre los argentinos. Un informe elaborado por la consultora Zentrix reveló que el 85,1% de las personas considera que su salario quedó por debajo de la inflación, en medio de un contexto económico marcado por la desaceleración de los precios, pero también por la persistente caída del consumo y las dificultades para llegar a fin de mes.
El relevamiento se conoció pocos días después de que se difundieran los últimos datos salariales del sector privado registrado. Según las cifras oficiales, los ingresos aumentaron un 3% en marzo, mientras que la inflación mensual fue del 3,4%, lo que volvió a reflejar una pérdida frente al avance de los precios.
De acuerdo con el estudio, el malestar económico dejó de ser percibido como un problema transitorio y comenzó a consolidarse como una situación estructural en la vida cotidiana. La consultora señaló que gran parte de la población siente que perdió capacidad de planificación, ahorro y previsibilidad financiera.
Además, siete de cada diez encuestados afirmaron que los números publicados por el INDEC no reflejan con precisión el aumento de precios que experimentan diariamente en bienes y servicios esenciales. La diferencia entre los indicadores macroeconómicos y la percepción social aparece como uno de los principales focos de desconfianza.
El informe también advirtió un empeoramiento sostenido respecto de meses anteriores. En septiembre de 2025, el 77% de los consultados sostenía que sus ingresos no lograban superar la inflación. Ocho meses después, esa cifra escaló hasta el 85,1%, mientras que cayó al 11,3% el porcentaje de personas que considera que su salario sí acompaña la suba de precios.
La percepción negativa atraviesa distintos sectores políticos, aunque con diferencias marcadas. Entre quienes apoyaron al oficialismo en las elecciones de 2025, el 66,2% aseguró que sus ingresos pierden frente a la inflación. En cambio, entre votantes opositores, el porcentaje trepó al 98,7%.
Otro de los datos que expuso la encuesta está vinculado con la duración del salario a lo largo del mes. Una parte importante de los encuestados afirmó que sus ingresos apenas alcanzan hasta el día 20, especialmente entre los sectores opositores. Incluso entre simpatizantes del Gobierno, muchos reconocieron dificultades para cubrir gastos básicos o mantener capacidad de ahorro.
En paralelo, distintos informes privados vienen alertando sobre un incremento del endeudamiento familiar y el crecimiento de la morosidad en créditos y tarjetas. Especialistas sostienen que la desaceleración inflacionaria todavía no logró traducirse en una recuperación concreta del poder adquisitivo para amplios sectores de la población.





