Con la serenidad que dan los años y rodeada del cariño de su familia, María Nasaría Susana Ruiz de Franco celebró este 28 de julio sus 103 años de vida. En su hogar recibió el saludo de hijos, nietos, bisnietos, un tataranieto y de vecinos que quisieron acompañarla en una fecha tan especial.
Nacida el 28 de julio de 1923, doña María es parte de la historia de su comunidad. A lo largo de más de un siglo formó una familia integrada por cuatro hijos (Regina, Arturo, Guillermo y Luis), 11 nietos, 11 bisnietos y un tataranieto, quienes hoy representan el legado de una vida dedicada al trabajo, el esfuerzo y la familia.
Durante la entrevista con el periodista Juan Carlos, compartió recuerdos de su infancia y de los tiempos en que asistir a la escuela era un privilegio para pocos. Contó que no pudo continuar sus estudios porque la situación económica de su familia no lo permitía, una realidad que marcó a muchas personas de su generación.
A pesar de reconocer que con el paso del tiempo la memoria ya no la acompaña como antes, aseguró que su salud sigue siendo buena. “Gracias a Dios, no tengo otra enfermedad. Lo único que me falta es un poquito la memoria”, expresó con humildad.
En el último tiempo sufrió una caída que la mantiene en reposo, aunque eso no le impidió recibir con emoción a quienes llegaron para saludarla. Cada visita fue motivo de agradecimiento y una oportunidad para expresar el afecto que siente por quienes la rodean.
“Muchísimas gracias. Les agradezco a todos los que se acuerdan de mí con tan buena voluntad. Les deseo lo mejor y mucha salud”, manifestó emocionada.
Con sus 103 años recién cumplidos, doña María continúa siendo un símbolo de resiliencia y de los valores familiares, recibiendo el cariño de varias generaciones que hoy celebran junto a ella un nuevo aniversario de vida.





