Un importante operativo de rescate se desplegó este martes en la cordillera de Fiambalá luego de que más de una treintena de camionetas con turistas, guías y prestadores turísticos quedaran varadas durante el regreso desde el Balcón del Pissis y la zona de Los Seismiles, como consecuencia de las intensas nevadas y las adversas condiciones meteorológicas.
El operativo es coordinado por la Municipalidad de Fiambalá, junto con Defensa Civil, Bomberos Voluntarios, la Policía, personal sanitario y equipos especializados de la empresa minera Zijín–Liex, que aportó maquinaria pesada y recursos logísticos para despejar los caminos y asistir a las personas afectadas.
Las tareas de rescate se desarrollan en un escenario de alta complejidad, con temperaturas bajo cero, viento blanco, escasa visibilidad y una importante acumulación de nieve, que en algunos sectores supera los dos metros de altura. Estas condiciones dificultan el acceso a los vehículos y obligan a los equipos a avanzar lentamente para garantizar la seguridad de todos los involucrados.

Según trascendió, algunos vehículos quedaron completamente cubiertos por la nieve y el regreso desde la alta cordillera se volvió imposible debido a la intensidad del temporal. Durante la jornada también se conocieron pedidos de auxilio enviados desde la zona afectada.
Desde la Municipalidad de Fiambalá y la empresa Zijín–Liex recordaron que previamente se habían emitido advertencias sobre el riesgo de circular por ese sector debido al pronóstico de fuertes nevadas y a los trabajos que se realizaban para mantener despejado el camino. No obstante, varios grupos continuaron con el recorrido hacia los principales atractivos turísticos de la cordillera.
Como parte del operativo, la empresa responsable del Proyecto Tres Quebradas informó que suspendió los cambios de turno de su personal para destinar maquinaria, equipos y trabajadores a las tareas de rescate.
Hasta las últimas horas de la tarde, el operativo continuaba sin pausa con el objetivo de asistir a todas las personas que permanecían varadas y garantizar un regreso seguro.
La situación volvió a poner de manifiesto los riesgos que implican las actividades en alta montaña durante la temporada invernal, donde las condiciones climáticas pueden modificarse en pocos minutos. En ese contexto, las autoridades reiteraron la importancia de respetar las recomendaciones de los organismos competentes y atender las restricciones de circulación cuando las condiciones meteorológicas representan un riesgo para la seguridad.





