Pablo “Bebote” Álvarez, exjefe de la barra brava de Independiente, fue detenido en el marco de una investigación por narcotráfico internacional. El procedimiento estuvo a cargo del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina, que lo señala como presunto integrante de una organización dedicada al tráfico de drogas de diseño desde España y al ingreso de cocaína desde Bolivia.
La detención fue confirmada por la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, quien informó el operativo a través de sus redes sociales y sostuvo que Álvarez estaría vinculado con una estructura dedicada al tráfico de estupefacientes.
El procedimiento se concretó luego de cinco allanamientos realizados de manera simultánea en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires, el Gran Buenos Aires y la provincia de Salta. Las medidas fueron ordenadas por el Juzgado Nacional en lo Penal Económico N.º 2, a cargo del juez Pablo Yadarola.
La investigación comenzó en junio, cuando personal de seguridad detectó en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza alrededor de 12 litros de éxtasis líquido ocultos en envases de aceite provenientes de Barcelona. A partir de ese hallazgo, la Justicia dispuso 27 allanamientos en Buenos Aires y Salta, que derivaron en la detención de 11 personas.
Con el avance de la causa, los investigadores analizaron teléfonos celulares y documentación secuestrada durante los procedimientos. Ese material habría permitido establecer la presunta vinculación de Álvarez con el financiamiento y la distribución de distintas sustancias, entre ellas MDMA, metanfetaminas y cocaína, destinadas tanto al mercado europeo como al argentino.
Tras su detención, el exlíder de la barra de Independiente quedó alojado en dependencias de Drogas Peligrosas, mientras la Justicia continúa con la investigación para determinar el alcance de la organización y la participación de cada uno de los involucrados.
Álvarez también registra antecedentes judiciales vinculados al ámbito deportivo. En 2017 fue condenado a tres años y medio de prisión por la tentativa de extorsión contra el entonces entrenador de Independiente, Ariel Holan. Además, había sido deportado de los Mundiales de Sudáfrica 2010 y Brasil 2014 cuando encabezaba la organización Hinchadas Unidas Argentinas.





