Flavia Ochoa, una vecina de Coronel Moldes, Córdoba, inició una demanda civil contra AstraZeneca y el Estado nacional al sostener que desarrolló un grave cuadro neurológico luego de recibir la tercera dosis de la vacuna contra el Covid-19. La presentación judicial reclama una indemnización por incapacidad sobreviniente, daño moral, pérdida del proyecto de vida y otros perjuicios, además de cuestionar distintos artículos de la Ley 27.573, que reguló la adquisición de vacunas durante la pandemia.
Según el expediente, Ochoa recibió la dosis de AstraZeneca el 4 de enero de 2022 y, pocas horas después, comenzó a sufrir intensos calambres y dolores musculares. Al día siguiente, aseguró que perdió progresivamente la movilidad de su cuerpo. En la nota, la mujer recordó el inicio de los síntomas al señalar: “No podía mover los brazos”.
La documentación médica incorporada a la causa indica que fue derivada a un sanatorio de Río Cuarto, donde recibió el diagnóstico de síndrome de Guillain-Barré con cuadriparesia. Los informes agregados al expediente detallan que fue tratada con gammaglobulina y atravesó un prolongado proceso de rehabilitación. Además, un dictamen de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo estableció una incapacidad laboral del 75,60%, uno de los principales argumentos del reclamo.
Antes de acudir a la Justicia, la mujer realizó el procedimiento administrativo previsto por la Ley 27.573 para quienes alegan haber sufrido daños asociados a la vacunación contra el Covid-19. Sin embargo, según la demanda, la Comisión Nacional de Seguridad en Vacunas rechazó el pedido al considerar que no podía establecer un nexo causal entre la vacuna y el cuadro neurológico, una decisión que ahora también fue impugnada judicialmente.
La demanda sostiene que existe una relación causal entre la aplicación de la vacuna y las secuelas que presenta Ochoa, aunque ese punto deberá ser determinado por la Justicia durante el proceso. De manera subsidiaria, también solicita el acceso al fondo de reparación previsto por la normativa para personas que acrediten daños derivados de la vacunación.
El síndrome de Guillain-Barré es un trastorno neurológico poco frecuente que fue identificado por organismos internacionales como un evento adverso de especial interés en el seguimiento de las vacunas contra el Covid-19. La Agencia Europea de Medicamentos incorporó esta afección como una reacción adversa muy rara en la información de la vacuna Vaxzevria, de AstraZeneca, aunque sostuvo que el balance entre los beneficios y los riesgos de la vacunación continuó siendo favorable.





