Crece la polémica por la participación de una petrolera israelí en un proyecto de explotación en Malvinas

La participación de la empresa israelí Navitas Petroleum en un proyecto de explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas volvió a instalar el tema en la agenda política argentina. La compañía forma parte del desarrollo del yacimiento offshore Sea Lion, ubicado al norte del archipiélago, cuya soberanía continúa siendo reclamada por la Argentina.

De acuerdo con la información difundida en los últimos días, Navitas posee una participación mayoritaria en el emprendimiento, que lleva adelante junto con la firma británica Rockhopper Exploration. El proyecto prevé avanzar en la producción de petróleo en la cuenca de las Islas Malvinas durante los próximos años.

La situación despertó críticas de distintos sectores políticos, que cuestionaron la respuesta del Gobierno argentino frente al avance de la iniciativa. Legisladores de la oposición solicitaron informes al Poder Ejecutivo para conocer qué medidas diplomáticas y legales se adoptaron ante las actividades autorizadas por el Reino Unido en la zona en disputa.

El proyecto Sea Lion es considerado uno de los desarrollos petroleros más importantes del Atlántico Sur y forma parte de las iniciativas impulsadas bajo licencias otorgadas por las autoridades británicas que administran las islas. Desde la posición argentina, toda actividad de exploración o explotación de recursos naturales autorizada de manera unilateral por el Reino Unido carece de validez por tratarse de un territorio cuya soberanía permanece en disputa.