Con duras críticas, la CGT copó Plaza de Mayo en la previa del 1° de Mayo

La Confederación General del Trabajo (CGT) se movilizó este jueves a Plaza de Mayo, en la antesala del Día del Trabajador, en una jornada cargada de mensajes políticos y fuertes cuestionamientos al Gobierno nacional. La central obrera buscó mostrar unidad, rechazar una eventual reforma laboral y expresar el malestar por la situación económica.

La concentración comenzó pasado el mediodía y se abrió con un homenaje al papa Francisco, fallecido el 21 de abril del año pasado. En las pantallas se proyectó un video con distintas frases del pontífice vinculadas al trabajo y la justicia social.

Sobre el escenario estuvieron los integrantes del triunvirato cegetista Jorge Sola, Cristian Gerónimo y Octavio Argüello, quienes encabezaron el acto y compartieron duras críticas a la gestión de Javier Milei.

Argüello fue uno de los más duros. “Tenemos que decir basta a este Gobierno corrupto y explotador”, lanzó ante los manifestantes. Luego advirtió que “se terminó la paciencia” y anticipó que la CGT profundizará los reclamos sindicales.

Por su parte, Gerónimo pidió reivindicar la figura de Francisco y recordó una de sus frases más citadas: “El trabajo no es un privilegio, es un derecho”. También sostuvo que el país atraviesa una situación crítica y remarcó que el movimiento obrero “está unido, organizado y no va a retroceder”.

Sola, en tanto, convocó a celebrar el Día del Trabajador sin distinción entre empleados formales e informales y aseguró que la CGT cumple con su responsabilidad al movilizarse. Además, cuestionó los indicadores oficiales sobre pobreza y acusó al Gobierno de estar alejado de la realidad social.

“Dicen que bajó la pobreza, pero alcanza con caminar unas cuadras para ver lo que pasa”, señaló. También afirmó que la administración nacional “lleva la destrucción como bandera”, en contraste con el rol del sindicalismo, al que definió como garante de la paz social.

El documento con reclamos

Durante la jornada, la CGT difundió un documento en el que volvió a rechazar la reforma laboral impulsada por el oficialismo y advirtió que continuará enfrentándola “por todos los medios a su alcance”.

Además, cuestionó la caída de la actividad económica y del consumo, especialmente en sectores como la industria, la construcción y el comercio. En ese sentido, reclamó políticas de desarrollo con inversión pública e inclusión social.

La central también expresó preocupación por el endeudamiento con organismos internacionales, la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, el cierre de empresas y la crisis del sistema de salud.

En el tramo final, la CGT llamó a recuperar “una cultura del encuentro”, en línea con el mensaje que solía impulsar el papa Francisco, y convocó a construir una Argentina “socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana”.