La Fiscalía de Perú investiga una presunta red de reclutamiento que habría captado a cientos de ciudadanos mediante engaños para trasladarlos a Rusia y enviarlos a combatir en la guerra contra Ucrania. El Ministerio Público mantiene abiertas 22 investigaciones vinculadas con estos casos y busca determinar cómo funcionaba el mecanismo utilizado para captar y trasladar a las víctimas.
Uno de los expedientes reúne los casos de 202 personas y está a cargo de la Fiscalía Especializada contra la Criminalidad Organizada. A esa investigación se suman otras 21 carpetas tramitadas por fiscalías especializadas en delitos de trata de personas. Los casos fueron registrados en Lima, Callao, La Libertad, Huánuco y Cusco.
El número de personas involucradas podría ser aún mayor. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú informó que al menos 459 ciudadanos fueron captados para incorporarse a las fuerzas armadas rusas. De acuerdo con el último balance oficial, 11 murieron, 114 permanecen desaparecidos y otros tres se encuentran como prisioneros en Ucrania.
La investigación avanzó luego de que familiares de los afectados reclamaran respuestas frente a la sede diplomática rusa en Lima. La fiscal superior Rocío Gala Gálvez, coordinadora nacional de las Fiscalías Especializadas en Delitos de Trata de Personas, encabezó una reunión con familiares para informar sobre las diligencias realizadas y establecer mecanismos de intercambio de información.
Uno de los casos que permitió avanzar con las pesquisas terminó con la detención de un hombre identificado como L. V., acusado de captar a un ciudadano entre marzo y abril de este año. Según la investigación, la víctima recibió pasajes gratuitos y la promesa de un sueldo mensual de 2.600 dólares para viajar a Rusia.
Sin embargo, una vez que llegó al país, fue sometido a evaluaciones médicas y obligado a firmar un contrato redactado en ruso. El acuerdo contemplaba un incentivo de 26.000 dólares que, de acuerdo con la denuncia, nunca fue abonado. Posteriormente fue trasladado hacia una zona de combate.
Desde allí, el hombre consiguió comunicarse con sus familiares en Perú y relatar el engaño. Su hermana realizó la denuncia ante la fiscal Luisa Quispe Asmat, quien obtuvo una orden de captura contra el presunto reclutador. Durante el allanamiento de su vivienda fueron incautados dispositivos electrónicos, tarjetas de crédito y dinero en soles y dólares.
El caso peruano se desarrolla en paralelo a una investigación internacional sobre las formas utilizadas para incorporar extranjeros a las fuerzas armadas rusas. Amnistía Internacional denunció esta semana que Rusia ha recurrido a prácticas de engaño, coacción y explotación de personas en situación de vulnerabilidad para enviarlas a combatir en Ucrania.
Según la organización, en distintos casos se ofrecieron empleos civiles con salarios elevados, pero los reclutados terminaron incorporados al ejército y enviados al frente. Los testimonios recopilados también describen contratos en idiomas que las víctimas no comprendían, restricciones para abandonar las instalaciones militares y períodos de entrenamiento de apenas dos semanas antes de ser enviados a zonas de combate.
En Perú, las investigaciones continúan para determinar la responsabilidad de quienes participaron en la captación y traslado de los ciudadanos. Mientras tanto, las autoridades mantienen el contacto con las familias que buscan información sobre sus familiares muertos, desaparecidos o enviados al frente de guerra.





