Cientos de miles de estudiantes, trabajadores y organizaciones sociales se movilizaron este viernes en distintas ciudades de Italia contra el aumento del costo de vida y las políticas del gobierno de Giorgia Meloni. En Roma, la policía reprimió a manifestantes que intentaron acercarse al Parlamento y utilizó cañones de agua para dispersar a la multitud.
La protesta fue convocada por el sindicato Unione Sindacale di Base (USB) en el marco de una huelga general que también tuvo réplicas en Milán, Bolonia, Génova, Nápoles y Turín. Según un primer balance de medios locales, ocho personas fueron retenidas para su identificación.
Los principales reclamos estuvieron relacionados con el encarecimiento de la vida, las dificultades para acceder a una vivienda, los costos educativos y el aumento del gasto militar. Durante las marchas se escucharon consignas como “Necesitamos más viviendas, no más bombas”.
El sindicato organizador estimó que entre un millón y un millón y medio de personas participaron de las movilizaciones en todo el país, aunque las autoridades no difundieron cifras oficiales de asistencia.
Las manifestaciones se produjeron luego de los disturbios registrados a mediados de octubre en varias ciudades italianas. Tras aquellos episodios, el gobierno de Meloni anunció medidas para endurecer las normas de seguridad y dispuso el despliegue de 500 militares para colaborar con las fuerzas policiales.





