El venezolano Luis David Martínez y el colombiano Cristian Rodríguez fueron arrestados tras ser denunciados por gestos e insultos racistas durante un partido del Challenger de Itajaí, que se disputa en el estado de Santa Catarina.
El episodio ocurrió el jueves 22 de enero, en pleno desarrollo de los cuartos de final del certamen de dobles. La gravedad de lo sucedido derivó en una rápida intervención policial y activó un proceso judicial amparado por una de las legislaciones antirracistas más duras de la región.
De acuerdo con medios brasileños como Globo Esporte, Martínez fue captado por las cámaras realizando gestos de mono dirigidos hacia las tribunas, mientras que Rodríguez habría proferido insultos racistas contra un recogepelotas. Parte de la secuencia quedó registrada en imágenes difundidas por el influencer Bonfa Tennis, que luego fueron incorporadas como prueba.
El encuentro se disputó en el Itamirim Clube de Campo y terminó con la derrota de la dupla sudamericana —preclasificada número uno del torneo— frente a los brasileños Igor Marcondes y Eduardo Ribeiro, por 7-6 (4), 6-7 (6) y 10-2. Tras el partido, ambos jugadores se retiraron del predio.
Horas más tarde, la organización del torneo, a cargo del Instituto Deportes, solicitó la intervención de la Policía Militar de Santa Catarina. Según el portal Mari Costa News, el hecho ocurrió alrededor de las 16.15 y, luego de recabar testimonios, las autoridades localizaron a los tenistas en un hotel de la ciudad. Martínez, de 36 años, fue detenido primero y, posteriormente, también Rodríguez, de 35, tras la ampliación de la denuncia por parte de la víctima y un testigo.
Las detenciones se realizaron bajo la Ley N.º 7.716/89, que desde 2023 equipara los insultos raciales al delito de racismo en Brasil. Se trata de una figura considerada imprescriptible y no excarcelable, con penas que van de dos a cinco años de prisión, además de sanciones económicas. Según trascendió, Martínez no percibirá el premio correspondiente por haber alcanzado los cuartos de final, mientras que Rodríguez fue imputado por el mismo tipo de delito.
El Challenger de Itajaí emitió un comunicado en el que repudió de manera contundente lo ocurrido y ratificó su postura contra cualquier forma de discriminación. El caso se inscribe en un contexto de endurecimiento de las políticas contra el racismo en el deporte brasileño, donde en los últimos años se reforzaron las sanciones y los controles.
Más allá del proceso judicial, el episodio podría tener consecuencias directas en la carrera de ambos jugadores. Martínez y Rodríguez ocupan actualmente los puestos 108 y 162 del ranking mundial de dobles, respectivamente, y las acusaciones abren la puerta a posibles sanciones por parte de organismos deportivos internacionales. Un hecho que excede lo deportivo y vuelve a poner en primer plano la lucha contra el racismo en el deporte profesional.





