La Cámara de Senadores rechazó este jueves la posibilidad de que la legisladora de Unión por la Patria, Anabel Fernández Sagasti, y el senador radical Flavio Fama participaran de manera remota en la sesión en la que se debate el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
La decisión se adoptó luego de que la presidenta del bloque oficialista, Patricia Bullrich, presentara una moción para que el pedido de participación virtual fuera remitido a la Comisión de Asuntos Constitucionales, al considerar que el voto no presencial requiere un tratamiento específico dentro del reglamento de la Cámara.
La propuesta fue aprobada por el pleno del Senado, por lo que quedó sin efecto la autorización previa otorgada por la vicepresidenta de la Nación y presidenta del cuerpo, Victoria Villarruel, quien había habilitado la participación virtual de Fernández Sagasti con voz y voto desde la Legislatura de Mendoza.
La senadora mendocina había solicitado intervenir de manera remota debido a que cursa la semana 32 de embarazo y, por recomendación médica, no puede realizar viajes de larga distancia hasta la Ciudad de Buenos Aires. En su presentación sostuvo que la imposibilidad de viajar no le impedía cumplir con sus funciones legislativas y recordó que el sistema de sesiones virtuales ya fue utilizado durante la pandemia.
“Existiendo medios virtuales que ya han sido probados y autorizados incluso por la Corte Suprema, no veo por qué se me pueda negar este pedido”, expresó la legisladora, quien además aclaró que su solicitud no estaba vinculada con la licencia por maternidad que le corresponde, sino con el derecho de representar a la provincia de Mendoza durante el debate parlamentario.
La medida también alcanzó al senador nacional por Catamarca, Flavio Fama, quien atraviesa la recuperación de una intervención quirúrgica y tampoco podrá participar de la sesión de manera remota.
Con esta resolución, ambos legisladores quedaron imposibilitados de intervenir en el tratamiento del proyecto impulsado por el Gobierno nacional, mientras el Senado dejó en manos de la Comisión de Asuntos Constitucionales el análisis de una eventual regulación del voto remoto para futuras sesiones.





