El crecimiento de la morosidad volvió a poner el foco sobre las herramientas que utilizan las entidades financieras para recuperar el dinero de créditos y cuotas que no fueron abonadas en tiempo y forma.
De acuerdo con los últimos datos disponibles, cerca de 6 millones de personas mantienen algún tipo de atraso en sus obligaciones financieras. Si bien durante junio los incumplimientos mostraron una leve mejora, los niveles continúan siendo elevados.
En ese contexto, desde el 31 de agosto comenzará a implementarse un nuevo sistema denominado Cobros por Transferencia. El mecanismo permitirá intentar el cobro de una cuota pendiente mediante una cuenta bancaria o una billetera virtual, siempre y cuando el usuario haya otorgado previamente su autorización.
El permiso podrá cancelarse en cualquier momento. Además, el sistema establece determinadas condiciones: las cuotas deberán mantener un monto fijo, no podrán superar el 30% de los ingresos y la persona deberá ser informada antes de que se realice el intento de cobro.
Las entidades podrán efectuar un primer intento y, en caso de no obtener el pago, realizar hasta dos nuevos intentos dentro de los plazos establecidos.
Sin embargo, la medida generó reparos entre algunas entidades financieras. Entre las dificultades planteadas se encuentra la imposibilidad de aplicar intereses por las demoras que puedan producirse durante el proceso de cobro.
Por otra parte, también avanza la ampliación del sistema que permite descontar determinadas cuotas directamente del salario a través del recibo de sueldo. Esta herramienta fue incorporada en la reforma laboral, aunque todavía resta que el Banco Central defina los detalles necesarios para su aplicación.





