Kunz y Valdez irán a juicio: la Justicia detalla los roles que les atribuye en la presunta trama narco

El exsubjefe de la Policía de Catamarca, Carlos Alfredo Kunz, y el subcomisario Norberto Enrique “Rulo” Valdez serán sometidos a juicio oral por una investigación que los vincula con la presunta comercialización de estupefacientes, protección a narcotraficantes y sustracción de droga secuestrada en procedimientos oficiales. El juez federal Miguel Ángel Contreras cerró la investigación y elevó la causa al Tribunal Oral Federal.

La resolución judicial ubica a Kunz en un rol central dentro de la estructura investigada. Según la acusación, además del supuesto cobro de dinero a cambio de protección policial, el entonces jefe de Drogas Peligrosas habría organizado una estructura destinada a facilitar la comercialización de estupefacientes.

Uno de los elementos incorporados al expediente es la declaración del expolicía Dante “Chupete” Molina, quien sostuvo que Kunz le habría propuesto entregarle droga proveniente de secuestros oficiales para volver a introducirla en el circuito de comercialización. De acuerdo con esa versión, las ganancias se repartirían en un 70% para Kunz y un 30% para Molina.

La investigación también reunió testimonios de personas vinculadas con el narcotráfico local que describieron ante la Justicia un presunto sistema de entrega de droga y protección policial.

Entre esos testimonios aparece el de Claudio Antonio “El Viejo” Argañaraz, condenado en 2016 a 12 años de prisión por narcotráfico. Según consta en la causa, Argañaraz declaró que había trabajado con Kunz y Valdez en actividades relacionadas con la venta de estupefacientes.

También fueron valoradas declaraciones vinculadas con Luis “Chupete” Villagra, otro condenado por narcotráfico, y la supuesta entrega de droga a los policías a cambio de protección.

El rol que le atribuyen a “Rulo” Valdez

La situación de Valdez es diferente a la de Kunz. El subcomisario no está acusado de ser el organizador de la estructura, sino de haber actuado como partícipe necesario en la comercialización de estupefacientes agravada por su condición de funcionario público, además de la acusación por sustracción de medios de prueba.

Según la hipótesis judicial, su intervención habría resultado necesaria para concretar algunas de las maniobras investigadas.

Uno de los episodios que lo vincula directamente con el expediente ocurrió en marzo de 2018, cuando se realizó un procedimiento en el que fueron secuestrados más de 24 kilos de marihuana. La investigación sostiene que, antes de que toda la droga fuera incorporada formalmente como prueba, cuatro panes de marihuana habrían sido sustraídos para luego ser entregados para su comercialización.

El expediente también reconstruye otros hechos en los que Valdez habría utilizado su condición de integrante de Drogas Peligrosas para favorecer a personas vinculadas con el narcotráfico.

Uno de esos episodios ocurrió en diciembre de 2018, durante un procedimiento de Seguridad Vial en El Portezuelo. De acuerdo con la acusación, Valdez habría intervenido para evitar que fuera requisado el vehículo de una persona con la que mantenía contacto y que, según la investigación, transportaba cocaína.

Se trataba de Ricardo “Gordo Richard” Altamiranda, quien tenía antecedentes y causas vinculadas con el narcotráfico. Fue detenido cinco días después de la caída de Kunz y Valdez y actualmente cumple una pena de cuatro años y medio de prisión, impuesta en abril de 2024.

A Valdez también se le atribuye haber advertido a personas investigadas sobre allanamientos que estaban próximos a realizarse, según surge de la hipótesis de la acusación.

Una investigación que comenzó con un audio

La causa contra los dos policías comenzó a tomar estado público en 2019, a partir de una serie de elementos que posteriormente fueron incorporándose al expediente: audios, escuchas telefónicas, declaraciones testimoniales y el análisis de distintos procedimientos realizados durante los años en los que ambos integraban la Dirección de Drogas Peligrosas.

Uno de los principales puntos de partida fue la difusión, en julio de 2019, de un audio en el que se escuchaba una conversación entre un policía y un presunto narcotraficante. En el diálogo se mencionaba directamente a Kunz y, según la acusación, se hablaba de un supuesto pago de $200.000 a cambio de protección policial.

La defensa de Kunz cuestionó la autenticidad de la grabación y planteó objeciones respecto del soporte técnico. Sin embargo, el juez Contreras rechazó esos planteos y consideró que las observaciones no alcanzaban para desvirtuar el contenido de la conversación.

El magistrado destacó, además, el carácter “fluido y espontáneo” del diálogo.

Kunz había sido designado jefe de la Dirección de Drogas Peligrosas a fines de 2013 y, para julio de 2019, cuando el audio comenzó a circular públicamente, ya se desempeñaba como subjefe de la Policía de Catamarca.

Valdez, por su parte, desarrolló funciones como subcomisario e investigador dentro de la misma dependencia durante buena parte del período en el que, según la acusación, se habrían producido las maniobras investigadas.

De la detención al juicio oral

La investigación derivó en enero de 2020 en la detención de ambos policías. Kunz y Valdez se presentaron espontáneamente ante el Juzgado Federal luego de conocer que pesaban órdenes de captura en su contra.

Permanecieron detenidos hasta principios de agosto de ese año, cuando recuperaron la libertad luego de que se fijaran cauciones.

Ahora, con el cierre de la etapa de investigación y la elevación de la causa a juicio, será el Tribunal Oral Federal el encargado de analizar la prueba reunida durante la instrucción y determinar la responsabilidad penal de Kunz y Valdez.

Los dos llegan a esta instancia acusados, pero no condenados, y será durante el debate oral donde se determinará si las pruebas reunidas permiten acreditar los delitos que les atribuye la acusación.