Tras la entrada en vigencia del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, el presidente Javier Milei activó una intensa agenda orientada a fortalecer los vínculos económicos y aprovechar las oportunidades que abre el nuevo esquema de intercambio.
El tratado, firmado en enero y puesto en marcha de manera provisional el 1° de mayo, marca el inicio de una etapa de apertura progresiva que contempla la reducción de aranceles y la eliminación de barreras al comercio y a las inversiones. Esto implica, en los hechos, un acceso más amplio para productos argentinos en el mercado europeo, así como nuevas condiciones para el ingreso de bienes del bloque al país.
En este contexto, el mandatario mantuvo reuniones con funcionarios y representantes diplomáticos para supervisar la implementación del acuerdo y analizar su impacto en sectores estratégicos. La prioridad oficial pasa por potenciar exportaciones clave, especialmente del agro, que ya cuentan con beneficios como cupos sin arancel para productos específicos.
Además de la baja gradual de impuestos al comercio, el entendimiento incluye compromisos en áreas como inversiones, normas regulatorias y estándares ambientales, lo que configura un marco más amplio de integración económica. La desgravación arancelaria, en muchos casos, se aplicará de forma progresiva durante un período de hasta 15 años.





