La Agencia Internacional de la Energía (AIE) anunció que los países integrantes del organismo liberarán más de 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas con el objetivo de amortiguar el impacto de la crisis energética desatada por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. La decisión fue informada por el organismo con sede en París en medio de una fuerte presión sobre los mercados internacionales de energía.
Según detalló la publicación, los países de Asia y Oceanía comenzarán a poner sus reservas a disposición del mercado de forma inmediata, mientras que América y Europa iniciarán el proceso desde fines de marzo. La medida fue adoptada por unanimidad por los 32 miembros de la AIE.
El desbloqueo contempla casi 412 millones de barriles y, de acuerdo con lo señalado en la nota, se trata del mayor volumen liberado desde la creación de la AIE. Además, supera ampliamente los 182,7 millones de barriles que se habían puesto en circulación en 2022 tras la invasión rusa a Ucrania.
La resolución se conoce en un contexto de creciente tensión sobre el suministro global de energía, en gran parte por las restricciones al tránsito en el Estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte internacional de crudo que continúa limitada para Estados Unidos y sus aliados.
En ese marco, el canciller iraní Abbas Araghchi ratificó que esa política seguirá vigente mientras continúen los ataques, mientras que el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, advirtió que la alteración en el abastecimiento energético podría sentirse durante varias semanas.
La nota también señala que la empresa Aluminium Bahrain informó una reducción cercana a una quinta parte de su capacidad productiva debido a las dificultades para exportar a raíz del cierre del estrecho. Esa situación, según el artículo, podría mantener la presión sobre los precios del aluminio incluso después de que se normalice la circulación marítima.





