A horas de un nuevo Superclásico, Leandro Paredes y Gonzalo Montiel pusieron sobre la mesa uno de los temas que más ruido hizo en la previa: el estado del campo de juego del Estadio Monumental. Y lo hicieron sin rodeos.
En una conferencia de prensa compartida en el predio de la Asociación del Fútbol Argentino en Ezeiza, los dos campeones del mundo coincidieron en que la cancha no está en las mejores condiciones, aunque evitaron cualquier tipo de excusa. “No está bien, pero no favorece a ninguno de los dos”, resumió Montiel. Paredes, en la misma línea, reconoció que puede influir en el desarrollo del juego, aunque bajó el tono: “Condiciona un poco, pero no es algo a lo que le demos demasiada importancia”.
El tema no es menor. Tanto River Plate como Boca Juniors apuestan a la circulación y al juego asociado, por lo que un césped irregular podría afectar el ritmo del partido. Las críticas llegan después de los recitales de AC/DC en el estadio, que dejaron secuelas visibles en el campo.
Otro punto inevitable fue el arbitraje, siempre bajo la lupa en este tipo de encuentros. Paredes eligió la cautela: “No creo en la mala intención. Si hay errores, son sin querer”. Montiel, por su parte, pidió un poco más de respeto hacia quien tenga la responsabilidad de impartir justicia: “Es el que decide”.
En cuanto al clima que rodea al clásico, no hubo diferencias: ambos destacaron la magnitud del partido. “Es un encuentro que cualquier jugador quiere jugar”, señaló Montiel, mientras que Paredes lo definió como “un partido aparte”, con todo lo que eso implica.
El contexto también suma condimentos. River Plate, ahora dirigido por Eduardo Coudet, llega con una racha positiva en el torneo local y con el boleto a playoffs asegurado, aunque todavía en busca de mayor regularidad en su juego. Del otro lado, Boca Juniors atraviesa un presente firme: acumula una larga racha sin derrotas y empezó con el pie derecho su camino en la Copa Libertadores. “Venimos con confianza y una idea clara”, remarcó Paredes.
Más allá de lo táctico, el Superclásico también se juega en lo emocional. Paredes destacó su relación con Montiel, con quien comparte historia desde juveniles y títulos con la Selección. Montiel, en cambio, puso el foco en el entorno: “No hay nada más lindo que jugarlo en nuestra cancha, con nuestra gente. Para nosotros es una final”.
Con un historial cargado de más de 260 enfrentamientos entre ambos, el duelo suma un nuevo capítulo.





