Pablo Grillo recibió el alta después de un año de internación pero seguirá con rehabilitación ambulatoria

El fotoperiodista Pablo Grillo fue dado de alta de la internación y continuará su recuperación con un tratamiento de rehabilitación ambulatoria, informó la familia. A casi un año de la represión policial ocurrida en una protesta frente al Congreso, donde el trabajador de prensa resultó herido.

Grillo había sufrido un impacto en la cabeza provocado por una granada de gas lacrimógeno disparada por un gendarme durante una movilización de jubilados el 12 de marzo de 2025. El proyectil le provocó una fractura de cráneo con pérdida de masa encefálica, lesiones que lo dejaron al borde de la muerte y requirieron una compleja atención médica.

Tras el ataque, el fotógrafo permaneció internado en el Hospital Ramos Mejía y luego continuó su tratamiento en el Hospital de Rehabilitación Manuel Rocca, donde inició un proceso intensivo para recuperar funciones neurológicas como el habla, el equilibrio y la movilidad.

sus familiares y el equipo médico, la evolución del fotoperiodista fue considerada notable en comparación con el cuadro inicial con el que ingresó al hospital. En los últimos meses había comenzado a realizar visitas progresivas a su casa en Lanús, como parte de un plan de recuperación que buscaba facilitar su reintegración a la vida cotidiana.

La noticia del alta se conoció además pocos días después de un festival cultural y artístico organizado en su apoyo, realizado en el mismo lugar donde había resultado herido. El evento reunió a organizaciones sociales, culturales y de derechos humanos que continúan reclamando justicia por el hecho y el esclarecimiento de las responsabilidades.

La investigación busca determinar responsabilidades por el disparo que lo hirió, en un caso que volvió a poner en debate el accionar de las fuerzas de seguridad en manifestaciones y las condiciones en las que trabajan los periodistas que cubren protestas sociales.