Más de 5 millones de argentinos tienen deudas con más de 90 días de atraso y los jóvenes son los más afectados

La dificultad para cumplir con los compromisos financieros sigue creciendo en Argentina. Un informe de la consultora Analytica reveló que 5,3 millones de personas tienen deudas con más de 90 días de atraso, una cifra que representa al 26,9% de quienes cuentan con algún tipo de crédito activo.

El estudio, elaborado a partir de datos del Banco Central y del INDEC, muestra que el endeudamiento de las familias alcanzó los $74,2 billones, equivalente al 6,5% del Producto Interno Bruto (PIB).

En total, el sistema financiero ampliado —que incluye bancos, fintech, cooperativas, mutuales, tarjetas de consumo y casas de electrodomésticos, entre otras entidades— registra 19,8 millones de personas con financiamiento vigente. De ese universo, más de uno de cada cuatro presenta problemas para afrontar sus pagos.

Si bien el 82,4% de la deuda está concentrada en los bancos, los mayores niveles de mora se observan en otros sectores. Entre quienes operan exclusivamente con fintech, el porcentaje de deudores en situación irregular asciende al 28,9%, mientras que en entidades no financieras la cifra alcanza al 96,4% de los clientes.

El informe también advierte que los jóvenes son el grupo más comprometido. Entre las personas de 18 a 30 años, la morosidad ronda el 40%, un fenómeno que los especialistas vinculan con el deterioro del mercado laboral y el aumento de la desocupación en ese segmento etario.

A nivel regional, el norte argentino concentra los indicadores más preocupantes. San Juan encabeza el ranking de morosidad con el 36% de los deudores en situación irregular, seguida por La Rioja (35,3%) y Catamarca (34,8%). En contraste, la Ciudad de Buenos Aires registra el menor nivel de incumplimiento, con el 16,1%.

La capacidad de pago también guarda una relación directa con los ingresos. Entre los monotributistas de menores recursos, agrupados en la Categoría A, casi el 18% presenta mora tardía. En cambio, entre quienes integran la Categoría K, el segmento de mayores ingresos, el porcentaje se reduce al 8,5%.

Los datos reflejan una tendencia que preocupa a los especialistas: el peso de las deudas se vuelve cada vez más difícil de sostener para los sectores con menores ingresos y para los jóvenes, que enfrentan mayores dificultades para insertarse y mantenerse en el mercado laboral.