Las ventas de los comercios pyme cayeron 3,8% en julio

El consumo de los hogares volvió a mostrar señales de enfriamiento durante julio. Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas cayeron 3,8% en comparación con el mismo mes del año pasado y retrocedieron 2,1% frente a junio, según datos de CAME.

En los primeros siete meses del año, las ventas acumularon una caída del 2,7%. El resultado refleja un escenario de mayor cautela por parte de los consumidores, luego de que terminara el efecto del aguinaldo cobrado en junio.

A esto se sumó el peso de las tarifas relacionadas con los servicios de invierno, que ocuparon una parte mayor del presupuesto de los hogares. Con menos dinero disponible, las familias priorizaron los gastos básicos y postergaron compras de mayor valor.

Los sectores más afectados

Seis de los siete rubros relevados registraron bajas interanuales durante julio. La mayor caída correspondió a textil e indumentaria, con un retroceso del 5,6%.

Le siguieron bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles, con una baja del 5,5%, y alimentos y bebidas, que cayó 5,4%.

También registraron descensos calzado y marroquinería (-3,5%), perfumería (-3,1%) y farmacia (-1,6%).

En alimentos y bebidas, los consumidores concentraron sus compras en productos de la canasta básica y buscaron promociones, utilizaron más billeteras digitales y reemplazaron primeras marcas por opciones más económicas. Además, se registró una reducción del ticket promedio.

En muebles y artículos para el hogar, la pérdida de poder adquisitivo llevó a postergar la compra de bienes durables y priorizar productos de menor valor. La menor disponibilidad de cuotas sin interés y el mayor uso de tarjetas de crédito también dificultaron la compra de artículos más costosos.

En indumentaria, los hogares postergaron la renovación del guardarropa y concentraron sus compras en prendas de abrigo indispensables y artículos relacionados con el regreso a clases.

Las farmacias también registraron una baja, aunque menor. El retroceso fue del 1,6%, con consumidores que priorizaron medicamentos recetados e indispensables y postergaron tratamientos no urgentes y productos de mayor valor.

Ferreterías y materiales de construcción, la excepción

El único sector que tuvo un resultado positivo fue el de ferreterías, materiales eléctricos y de construcción, con un crecimiento del 1% interanual.

Según el informe, el resultado estuvo relacionado con arreglos imprevistos en los hogares, tareas de mantenimiento durante el invierno y algunas operaciones de mayor volumen destinadas a pequeñas obras residenciales o clientes corporativos.

Qué esperan los comerciantes

La percepción de los comerciantes sobre la situación actual también empeoró. El 48,1% consideró que su nivel de actividad se mantuvo estable frente al año anterior, dos puntos porcentuales menos que en junio.

Al mismo tiempo, quienes consideran que el escenario es desfavorable aumentaron del 43,1% al 44,5%.

Sin embargo, las expectativas para los próximos doce meses son algo más positivas. El 42,4% de los comerciantes espera una mejora en su actividad, mientras que el 46,3% no prevé cambios importantes y el 11,3% anticipa un deterioro.

A la hora de pensar en nuevas inversiones, el 61,5% de los comercios considera que el contexto actual no es favorable, mientras que apenas el 14% cree que es un momento oportuno.