Un intenso temporal volvió a golpear al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) durante la noche del viernes y dejó un panorama complicado en distintos municipios del conurbano, con calles y avenidas completamente anegadas, daños en viviendas, caída de árboles y serias complicaciones en la circulación. Las zonas más afectadas fueron Escobar, Lomas de Zamora y sectores cercanos al aeropuerto de Ezeiza, donde también se reportaron filtraciones y acumulación de agua en instalaciones clave.
De acuerdo con los reportes difundidos durante las últimas horas, entre las 20 y las 22 se registró una intensa descarga de agua acompañada por fuertes ráfagas de viento, con acumulados estimados entre 50 y 80 milímetros en distintos puntos del AMBA. El fenómeno fue advertido previamente por el Servicio Meteorológico Nacional a través de una alerta de corto plazo, aunque la magnitud del impacto volvió a exponer problemas de drenaje y vulnerabilidad en varias zonas urbanas.
En varias localidades se registraron anegamientos severos, ingreso de agua en casas y comercios, voladuras de techos y caída de árboles. En Escobar, el municipio confirmó daños en distintos sectores del distrito y desplegó operativos de asistencia con personal de Defensa Civil, Espacios Públicos, Guardia Urbana, Policía Municipal y Tránsito para intentar restablecer la circulación y asistir a los vecinos afectados.
En Lomas de Zamora, uno de los puntos más golpeados por la tormenta, las autoridades municipales señalaron que cayeron alrededor de 80 milímetros en apenas una hora, una cifra que compararon con lo que suele llover en casi todo un mes. Las imágenes difundidas en redes sociales mostraron calles desbordadas, vehículos prácticamente bajo el agua y serias dificultades para circular en varios barrios.
El temporal también generó inconvenientes en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, donde se reportaron filtraciones de agua y sectores internos afectados por la acumulación, lo que obligó a señalizar algunas áreas para evitar accidentes entre pasajeros y trabajadores. Además, circularon videos de autos atrapados por el agua en distintas zonas del sur y oeste del conurbano, reflejando la magnitud del fenómeno.
Hasta el momento no se difundió un balance oficial definitivo sobre la cantidad de viviendas, comercios o familias perjudicadas, aunque los primeros reportes hablan de daños materiales importantes y de un amplio despliegue municipal para atender emergencias durante toda la madrugada y el resto del fin de semana. La tormenta dejó además un nuevo llamado de atención sobre la fragilidad de la infraestructura urbana frente a eventos climáticos cada vez más intensos.
Tras el fuerte temporal, el mal tiempo no terminó. Según los pronósticos, las lluvias y la inestabilidad continuarán al menos durante parte del sábado, especialmente en la zona norte del AMBA, con posibilidad de nuevas precipitaciones y ráfagas de viento que podrían seguir generando complicaciones. A eso se sumó una advertencia posterior por crecidas en el Río de la Plata y la Costa Atlántica bonaerense, lo que mantiene en alerta a distintas áreas de la provincia.





