El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundió este jueves los datos oficiales de pobreza e indigencia correspondientes al primer semestre de 2026. Según el informe, la pobreza alcanzó al 32,3% de la población en los 31 aglomerados urbanos relevados, mientras que la indigencia llegó al 7,5%.
El dato representa a unos 9,7 millones de personas en situación de pobreza y a aproximadamente 2,2 millones de personas que no cuentan con ingresos suficientes para cubrir la Canasta Básica Alimentaria.
La medición se realizó sobre una muestra de 52.895 viviendas, que representa a un universo de 30,1 millones de personas. En cuanto a los hogares, 2,5 millones quedaron por debajo de la línea de pobreza, mientras que unos 575.000 se encontraban en situación de indigencia.
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Encuesta Permanente de Hogares (EPH) en 31 aglomerados urbanos: la pobreza alcanzó al 24,4% de los hogares y al 32,3% de las personas en el 1° semestre de 2026; y la indigencia, al 5,6% y al 7,5%, respectivamente https://t.co/AYeQnndT2Q pic.twitter.com/Si7QOO6j9A— INDEC Argentina (@INDECArgentina) September 24, 2026
Un aumento respecto del segundo semestre de 2025
El nuevo registro marcó un cambio respecto de la tendencia descendente que se había observado durante 2025. En el segundo semestre de ese año, la pobreza había sido del 28,2%, por lo que el indicador aumentó 4,1 puntos porcentuales.
La indigencia también registró un incremento, al pasar del 6,3% al 7,5%.
Sin embargo, en la comparación interanual con el primer semestre de 2025, cuando la pobreza había alcanzado el 31,6% y la indigencia el 6,9%, el INDEC señaló que las variaciones no resultaron estadísticamente significativas.
Los ingresos quedaron por debajo de las canastas
Uno de los principales factores asociados al aumento fue la diferencia entre la evolución de los ingresos familiares y el incremento de las canastas básicas.
Durante los primeros seis meses de 2026, el ingreso per cápita familiar aumentó en promedio 11,5%, mientras que la Canasta Básica Alimentaria (CBA) subió 21,4% y la Canasta Básica Total (CBT) se incrementó 19,6%.
En los hogares considerados pobres, el ingreso familiar promedio fue de $922.755, mientras que la CBT alcanzó los $1.440.395. Esto dejó una brecha promedio de $517.640 para cubrir el conjunto de necesidades básicas.
En los hogares indigentes, en tanto, el ingreso promedio fue de $442.443 frente a una canasta alimentaria de $669.098.
La pobreza afecta con mayor fuerza a niños y jóvenes
El informe también mostró diferencias importantes según la edad. Entre los niños de 0 a 14 años, la pobreza alcanzó el 44,5%, mientras que entre los menores de hasta 17 años llegó al 45,2%.
En el grupo de 15 a 29 años, la pobreza fue del 36,9%. La tasa descendió al 28,8% entre las personas de 30 a 64 años y al 14,8% entre los mayores de 65 años.
Por regiones, el NEA registró la mayor tasa de pobreza, con el 41,5%, seguido por Cuyo, con 36,7%, y el NOA, con 31,5%.
En el área del Gran Buenos Aires, la pobreza alcanzó el 32,1%, aunque con una marcada diferencia entre los partidos del conurbano, donde llegó al 36,9%, y la Ciudad de Buenos Aires, que registró un 11,1%.
Entre los aglomerados urbanos, Concordia presentó la tasa más elevada, con el 56,2%, seguida por Gran Resistencia, con el 48,6%. En el otro extremo se ubicaron la Ciudad de Buenos Aires, Mar del Plata y Gran Rosario, con tasas del 11,1%, 20,4% y 23,1%, respectivamente.





