En el marco del paro nacional docente convocado para el próximo lunes 3 de agosto por CTERA y las federaciones universitarias, el referente de los Docentes Autoconvocados de Catamarca, Bruno Corzo, expresó un fuerte cuestionamiento hacia la conducción de ATECA en la provincia y aseguró que existe un amplio malestar entre los trabajadores de la educación.
Corzo aclaró que el rechazo no está dirigido a la medida de fuerza nacional, sino a quienes la impulsan en Catamarca. Recordó que durante los conflictos docentes de marzo y junio, cuando los educadores realizaron paros y movilizaciones por mejoras salariales y mayor presupuesto educativo, la dirigencia de ATECA respaldó la conciliación obligatoria dispuesta por el Gobierno provincial, lo que derivó en descuentos salariales para quienes participaron de las protestas.
“Se burlaron de la docencia y permitieron las represalias contra los trabajadores que debían representar”, afirmó.
El dirigente sostuvo que la crisis educativa continúa vigente debido a la falta de recursos, de docentes y de mejores condiciones laborales, aunque remarcó que el principal reclamo sigue siendo el salarial. En ese sentido, insistió en la necesidad de construir un plan de lucha “desde las escuelas y las aulas”, con independencia de los gobiernos y de las conducciones sindicales.
Corzo también cuestionó a las federaciones nacionales por no haber acompañado el conflicto que atravesó Catamarca durante el inicio del ciclo lectivo y consideró que la coordinación entre las provincias es una deuda pendiente para fortalecer los reclamos del sector.
Respecto al nivel de adhesión que podría tener el paro del lunes, señaló que dependerá de la organización de cada establecimiento y afirmó que los docentes autoconvocados no cuentan con una estructura sindical, sino que funcionan de manera horizontal e independiente.
Finalmente, indicó que hasta el momento no hay una convocatoria a movilización prevista para el lunes 3 de agosto en Catamarca. No obstante, sostuvo que los docentes buscarán retomar el contacto y reorganizarse para definir futuras acciones de protesta en defensa de sus reivindicaciones laborales y salariales.





