El presidente Javier Milei encabezó este jueves 2 de abril el acto oficial por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, en una ceremonia realizada en la Plaza San Martín, en el barrio porteño de Retiro. El homenaje central comenzó cerca de las 10 de la mañana y contó con la presencia de funcionarios nacionales, excombatientes y autoridades invitadas. Según trascendió en la previa, el mandatario estuvo acompañado por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
La participación de Adorni no pasó desapercibida. En las horas previas al acto, distintos medios nacionales remarcaron que la presencia del funcionario junto al Presidente se interpretaba como una nueva señal de respaldo político, en medio de las investigaciones y cuestionamientos públicos que lo rodean por su patrimonio, sus propiedades y sus viajes. La aparición conjunta en una fecha de alta sensibilidad institucional y simbólica volvió a ubicar el foco sobre la interna oficialista y la estrategia del Ejecutivo para sostener a uno de sus principales voceros políticos.
La ceremonia se desarrolló en el marco de un nuevo aniversario del inicio de la guerra de 1982 y se sumó a los homenajes que se replicaron en distintos puntos del país durante la vigilia y la jornada del 2 de abril. Desde Casa Rosada se definió que el acto central del Gobierno se realizara nuevamente en Retiro, uno de los sitios emblemáticos de la conmemoración en la Ciudad de Buenos Aires, con un discurso presidencial enfocado en el homenaje a los caídos, el reconocimiento a los veteranos y la reivindicación del reclamo argentino sobre las Islas Malvinas.
En paralelo, también se mantuvo la atención política sobre la ausencia de una imagen de unidad plena dentro del oficialismo en esta fecha, ya que en la previa varios medios señalaron que el aniversario volvía a mostrar actividades separadas dentro del espacio gobernante. Esa lectura reforzó la carga política de la foto entre Milei y Adorni durante el acto central, en un contexto en el que el Gobierno busca cerrar filas ante los cuestionamientos públicos y judiciales que atraviesan a algunos de sus principales dirigentes.





