El ministro de Economía, Luis Caputo, llegará este martes a Bangkok, Tailandia, para participar de las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial. Durante su estadía, buscará avanzar en las negociaciones para completar la tercera revisión del programa vigente con la Argentina, un paso necesario para habilitar un desembolso pendiente de US$869 millones.
Uno de los principales objetivos será reunirse con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva. Las conversaciones todavía no alcanzaron un acuerdo técnico, por lo que el Gobierno necesita acercar posiciones con el organismo antes de que su Directorio Ejecutivo pueda aprobar la revisión y autorizar el giro de fondos.
Uno de los puntos centrales de la negociación es la meta fiscal. Durante el primer semestre de 2026, la Argentina acumuló un superávit primario de $6,29 billones, por debajo de los $6,86 billones establecidos como objetivo. Por ese desvío, el equipo económico deberá solicitar una dispensa, conocida como waiver, para que la revisión pueda avanzar. En cambio, el Banco Central cumplió la meta de reservas netas tras una flexibilización acordada con el Fondo.
El desembolso pendiente es relevante para las reservas internacionales, ya que el país realizó recientemente un pago al organismo cercano a los US$795 millones. Además, el calendario contempla nuevos vencimientos por unos US$865 millones en noviembre y US$340 millones en diciembre.
La agenda de Caputo también incluye encuentros con el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, y el titular del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn. Las reuniones se desarrollarán en un contexto de preocupación por el ritmo de crecimiento de la economía argentina y por las condiciones internacionales de financiamiento.





