Argentina endurece su postura con Irán y recibe apoyo de Estados Unidos

El Gobierno de Estados Unidos expresó un firme respaldo a la decisión de Argentina de expulsar al máximo representante diplomático de Irán en el país, en una medida que profundiza el alineamiento político entre ambas naciones en medio del conflicto en Medio Oriente.

A través de un comunicado oficial, el Departamento de Estado consideró que la decisión argentina constituye una señal clara de compromiso con la seguridad regional y la lucha contra el terrorismo. En ese sentido, desde Washington remarcaron que cada país tiene el derecho de controlar la actividad de los diplomáticos acreditados en su territorio y actuar ante posibles irregularidades.

El respaldo incluyó además mensajes públicos de funcionarios estadounidenses que elogiaron la postura del gobierno argentino. “Sabemos quiénes son nuestros amigos”, señalaron desde la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental, al destacar la “firmeza” adoptada frente a Irán en un contexto geopolítico delicado.

La decisión de la administración de Javier Milei implicó declarar persona no grata al diplomático iraní —identificado en distintas versiones como el encargado de negocios de la embajada— y exigir su salida del país en un plazo determinado. La medida se enmarca también en la designación del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica como organización terrorista por parte de Argentina.

Desde el Gobierno argentino, el vocero presidencial Manuel Adorni defendió la decisión al sostener que responde a informes de seguridad y a la necesidad de evitar que la diplomacia sea utilizada como cobertura para actividades que representen riesgos para la población.

El trasfondo de la medida está vinculado a la histórica tensión entre Argentina e Irán, especialmente por los atentados contra la AMIA y la Embajada de Israel, causas en las que la Justicia argentina ha señalado responsabilidades iraníes. En ese marco, el Gobierno sostiene una política de alineamiento con Estados Unidos e Israel en materia de seguridad internacional.

Además, la decisión se produce en un contexto global de creciente tensión con Irán, con enfrentamientos recientes y negociaciones internacionales en curso, lo que aumenta la relevancia geopolítica del posicionamiento argentino.