Argentina no está exenta de la posibilidad de sufrir terremotos. La actividad sísmica se concentra principalmente en determinadas regiones del territorio y su nivel de peligrosidad varía de acuerdo con la provincia y la zona.
De acuerdo con la información difundida a partir de los registros del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES), el país presenta distintas áreas de peligrosidad sísmica. La mayor concentración se encuentra en el centro-oeste y noroeste argentino.
Entre las provincias que integran esta franja se encuentran Mendoza, San Juan, Salta, Jujuy, Tucumán, Catamarca, La Rioja y San Luis. En estas regiones existe una mayor posibilidad de registrar movimientos sísmicos.
¿Qué lugar ocupa Catamarca?
Catamarca se encuentra dentro de la zona del país donde la actividad sísmica tiene una presencia significativa, junto con otras provincias del noroeste y centro-oeste.
La ubicación de la provincia dentro de esta franja se relaciona con la actividad tectónica de la región. Por eso, los movimientos sísmicos forman parte de los fenómenos naturales que pueden registrarse en el territorio catamarqueño.
A su vez, la actividad sísmica no se limita exclusivamente a las provincias consideradas de mayor peligrosidad. Existe una segunda zona, ubicada hacia el este de la principal franja sísmica, donde el riesgo es menor pero también está presente. Allí se encuentran, entre otras, Santiago del Estero y Córdoba.
¿Dónde se concentra la actividad sísmica?
Según el INPRES, una particularidad de los movimientos sísmicos registrados en Argentina está relacionada con la profundidad a la que se producen.
Alrededor del 80% de los eventos sísmicos del país ocurre a más de 100 kilómetros de profundidad, mientras que el 20% restante se origina a menos de 40 kilómetros.
Estos últimos movimientos, aunque representan una proporción menor, son los que históricamente estuvieron vinculados con los mayores daños.
El mapa sísmico permite observar que no todas las provincias presentan el mismo nivel de peligrosidad. La zona cordillerana y parte del noroeste concentran los sectores con mayor actividad, mientras que hacia el este del territorio el riesgo disminuye.
De esta manera, provincias como San Juan, Mendoza, Catamarca, La Rioja, Salta, Jujuy, Tucumán y San Luis forman parte de una amplia región donde la posibilidad de registrar terremotos es mayor, mientras que otras jurisdicciones presentan niveles inferiores.






