Semana Santa 2026: viajaron más de 2,8 millones de turistas, pero cayó el gasto en todo el país

El fin de semana largo de Semana Santa 2026 dejó un balance con una lectura doble para el sector turístico argentino: si bien se registró un crecimiento en la cantidad de viajeros, el nivel de gasto volvió a reflejar el impacto del contexto económico. Según datos difundidos este domingo, más de 2,8 millones de turistas se movilizaron por distintos puntos del país, aunque el consumo total mostró una caída real cercana al 19% en comparación con el mismo período del año pasado.

De acuerdo al relevamiento, durante este feriado se desplazaron 2.852.256 personas, lo que representó un incremento del 5,6% interanual. Sin embargo, el movimiento no se tradujo en una mejora para el bolsillo del sector, ya que el impacto económico fue menor en términos reales, confirmando una tendencia que ya se venía observando en otros fines de semana largos de 2026: más gente viajando, pero con gastos más ajustados.

El informe señala que el gasto total alcanzó los $808.198 millones, aunque con una fuerte merma frente al año anterior si se descuenta la inflación. En paralelo, el gasto promedio diario por turista se ubicó en $108.982, con una baja real del 8,4% interanual, mientras que la estadía promedio descendió a 2,6 noches, un 16,1% menos que en 2025.

La explicación principal detrás de esta caída en el consumo está vinculada al menor poder adquisitivo y a un comportamiento más austero por parte de los viajeros. Si bien hubo una alta circulación en rutas y buenos niveles de ocupación en numerosos destinos, las escapadas fueron más cortas y con un gasto más controlado en alojamiento, gastronomía y actividades recreativas.

Durante la previa al feriado, ya se había anticipado un fuerte flujo turístico en varios destinos del país. Incluso, informes oficiales habían destacado un importante movimiento vehicular hacia la Costa Atlántica y altos niveles de reservas en plazas como Mendoza, Iguazú y Bariloche, lo que hacía prever un buen nivel de afluencia durante Semana Santa.

Pese a la caída en el gasto, el balance general dejó una señal positiva en cuanto al sostenimiento del turismo interno, aunque con un mercado cada vez más condicionado por la situación económica. El escenario muestra que los argentinos siguen eligiendo viajar cuando aparece la oportunidad de un feriado largo, pero con decisiones más medidas, estadías breves y un control más estricto del presupuesto.