El intendente de la Capital, Gustavo Saadi, expresó su preocupación por la delicada situación económica que atraviesa el país y su impacto directo en los municipios, al advertir una fuerte caída de la actividad, la recaudación y la coparticipación en los primeros meses del año.
En declaraciones realizadas tras un acto oficial, Saadi señaló que enero mostró una baja cercana al 10% en los recursos coparticipables y que febrero presentó un escenario aún más grave.
“Cuando no hay actividad, lo primero que se resiente es la recaudación, y eso es lo que estamos viendo con muchísima preocupación”, afirmó.
Tarifas, servicios y prioridades de los vecinos
El jefe comunal hizo hincapié en la presión económica que enfrentan las familias y cómo eso impacta en sus prioridades diarias.
“La gente tiene que pagar la escuela, el alquiler, los servicios, y seguimos viendo nuevos tarifazos a nivel nacional. Al final, entre los remedios y las tarifas, los pueblos terminan pagando todo”, sostuvo.
En ese marco, explicó que las tasas municipales suelen ser lo último que el vecino puede afrontar, aunque defendió la contraprestación de los servicios que brinda el municipio.
“Lo que se paga tiene una contraprestación concreta: el camión recolector pasa por la calle, la iluminación funciona, los espacios verdes están mantenidos. Se puede mejorar, sí, pero los servicios están”, remarcó.
Presupuesto 2026 y uso responsable de los recursos
Saadi advirtió que, ante este contexto, el presupuesto 2026 deberá administrarse con extrema prudencia.
“Tenemos que ser muy responsables con los recursos. Ojalá pudiéramos dar todo lo que quisiéramos, pero lo importante es poder cumplir después”, expresó.
Además, manifestó su preocupación por el cierre de fábricas y la pérdida de puestos de trabajo, y cuestionó discursos que, según indicó, desestiman el rol de la industria en la generación de empleo. Recordó que en la ciudad el sector industrial ha sido clave para la creación de miles de puestos laborales.
Concejo Deliberante y clima político
De cara al inicio de un nuevo período de sesiones ordinarias en el Concejo Deliberante, el intendente sostuvo que espera un ámbito de debate y construcción de consensos, más allá de las diferencias políticas.
“El Concejo tiene que ser la casa del debate y la reflexión, pero sin perder de vista que hay un interés superior, que es el bienestar de los vecinos”, afirmó.
Finalmente, llamó a sostener un clima de diálogo y rechazó los episodios de violencia y agravios en el ámbito político.
“Podemos pensar distinto, pero la violencia y los insultos no ayudan en nada”, concluyó.




