Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron en marzo una caída interanual del 0,6% a precios constantes, en un contexto marcado por la debilidad del consumo y el aumento de los costos operativos. En la comparación mensual, la actividad también mostró un retroceso del 0,4% respecto a febrero.
El desempeño del sector refleja un escenario de cautela entre los comerciantes. De cara a lo que resta del año, el 48% de los empresarios espera que la actividad se mantenga en niveles similares a los actuales, mientras que un 39,7% proyecta una mejora y un 12,4% anticipa una posible caída.
En materia de inversión, la prudencia es aún más marcada. El 59,1% de los consultados considera que el contexto actual no es adecuado para realizar nuevos desembolsos, frente a apenas un 13,1% que lo percibe como una oportunidad. En tanto, el 27,7% restante no tiene una postura definida.
El análisis por rubros confirma una tendencia mayoritariamente negativa. Cinco de los siete sectores relevados registraron caídas durante el período. Las bajas más pronunciadas se observaron en Perfumería (-9,8%) y en Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles (-8,3%), mientras que Alimentos y bebidas descendió un 0,9%.
En contraste, algunos segmentos lograron sostenerse en terreno positivo. Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción mostró un crecimiento del 2%, y Farmacia registró una suba del 1,1% interanual, evidenciando mayor resistencia frente al contexto adverso.
Entre los factores que explican este comportamiento aparecen la pérdida de poder adquisitivo, que impacta directamente en el consumo, y el incremento de los costos, que presiona sobre la rentabilidad de los comercios. Si bien el inicio del ciclo escolar impulsó ciertas ventas específicas, no logró revertir la tendencia general.
Además, la fuerte dependencia del financiamiento y las dificultades para acceder a crédito en condiciones favorables refuerzan la cautela del sector, limitando tanto la expansión como la inversión.
En paralelo, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) comenzó a relevar el desempeño de las ventas online en comercios con modalidad mixta, es decir, aquellos que combinan locales físicos con canales digitales. Este seguimiento permite analizar el peso creciente del comercio electrónico en la actividad.
Según la metodología adoptada —en línea con los criterios internacionales—, se considera venta electrónica a toda operación en la que el pedido se realiza a través de medios digitales, independientemente del método de pago o la forma de entrega.





