La misión Artemis II volvió a marcar un hito en la exploración espacial con la difusión de una nueva imagen de la Luna tomada por la tripulación a bordo de la cápsula Orión, en una etapa clave del histórico viaje alrededor del satélite natural. La fotografía, divulgada por la NASA, mostró con un nivel de detalle inédito la denominada Cuenca Oriental, una enorme formación geológica ubicada en el borde occidental de la cara oculta lunar y considerada una de las estructuras de impacto más imponentes del sistema solar.
De acuerdo con la información difundida este domingo, la principal novedad de la captura es que se trata de la primera vez que una tripulación humana logra observar y registrar en su totalidad esa región desde una nave en tránsito hacia la Luna. La Cuenca Oriental es un gigantesco cráter multianillo formado por el impacto de un gran cuerpo celeste hace miles de millones de años, y su relevancia científica radica en que permite estudiar la historia geológica de la superficie lunar y comprender mejor cómo se formaron estructuras similares en otros mundos rocosos.

La imagen fue obtenida en pleno avance de Artemis II, la primera misión tripulada del programa lunar de la NASA en más de cinco décadas. Según la agencia espacial, la nave despegó el 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy y este 5 de abril ingresó en la zona donde la gravedad de la Luna comienza a imponerse sobre la terrestre, antes de concretar el sobrevuelo por la cara lejana previsto para el 6 de abril.
El registro forma parte de una serie de imágenes que la tripulación viene enviando desde el espacio profundo y que ya habían generado impacto días atrás, cuando se conocieron las primeras fotos de la Tierra vistas desde una distancia récord para una misión tripulada moderna. En esta nueva etapa, el foco pasó del planeta azul al relieve lunar, con una postal que no solo tiene valor simbólico por el regreso humano al entorno de la Luna, sino también un fuerte peso científico por el tipo de accidente geográfico que quedó expuesto.
Artemis II es integrada por los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, y representa un paso decisivo en el plan de la NASA para retomar la exploración humana del satélite natural y preparar futuras misiones de alunizaje. La expedición, además, ya rompió varias marcas al llevar a seres humanos más lejos de la Tierra que en otras misiones tripuladas recientes, en una travesía que busca sentar las bases del próximo gran capítulo de la exploración espacial.





