La actividad económica mantuvo el crecimiento en 2025, aunque con señales de enfriamiento hacia el final del año. Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Producto Bruto Interno (PBI) avanzó 2,1% en el último trimestre y acumuló una suba del 4,4% en comparación con 2024.
Los números muestran una expansión sostenida, pero con menor ritmo en relación con los períodos anteriores. En ese desempeño tuvieron un rol clave el consumo privado, que creció 7,9%, las exportaciones, con un alza del 7,6%, y la inversión —medida como formación bruta de capital fijo—, que registró un fuerte salto del 16,4%. El consumo público, en cambio, tuvo un avance más moderado, del 0,2%.
Del lado de la oferta, el informe destaca el dinamismo de algunos sectores puntuales. La intermediación financiera encabezó las subas con un incremento del 24,7%, seguida por la explotación de minas y canteras (8%) y el rubro de hoteles y restaurantes (7,4%). En contrapartida, la pesca (-15,2%) y el trabajo en hogares privados (-1,1%) mostraron retrocesos a lo largo del año.
A precios corrientes, el consumo privado volvió a ser el principal sostén de la economía: explicó cerca del 70% del PBI. Más atrás se ubicaron la inversión (16%), las exportaciones (15,6%) y el consumo público (14,9%).
El dato final deja una foto de crecimiento, aunque con un cierre de año que empieza a mostrar menor tracción en los principales motores de la actividad.





