Javier Galán va por el Oscar

El diputado Javier Galán estrenó una nueva joya cinematográfica, que lo catapulta directo a los premios Oscar.

En la trama, el joven legislador protagoniza una investigación peligrosísima, porque alguien le dijo que se llevaron un tinglado en una escuelita. Él observa el tinglado rastreando en Google Earth y después va a la escuelita a ver si están las chapas. Atrapante guión.

Su personaje es heroico, un Jesucristo moderno, según se ocupa de explicar el propio Galán, que cada dos frases nos recuerda su coraje y valor. Veamos algunas perlas de su discurso:

*Ellos me toman a mí como la voz de ellos, ellos confían en mí*

*Ellos tienen miedo, yo no tengo miedo*

*Lamentablemente entiendo que mucha gente tiene miedo de hacer esto que estoy haciendo yo*

Después tiene dudas existenciales sobre el vínculo de su cruzada para hallar el tinglado y la labor parlamentaria:

*Yo quiero que ustedes me digan a mí si está mal o está bien lo que estoy haciendo*

*Díganme si estoy haciendo bien o estoy haciendo mal, si los estoy representando bien*

En el medio reafirma su valentía:

*No tengo miedo, lo estoy haciendo*

Después pide un poco de promoción en redes:

*Si ustedes creen que está bien lo que estoy haciendo ayúdenme a compartir*

Confiesa sus humanas debilidades:

*Estoy un poquito nervioso*

Pero reafirma que es un intrépido:

*Yo no soy de los procesos burocráticos de hacer notas y esperar*

Y finalmente abre paso a los delirios místicos:

*Si las personas después no me defienden, no me acompañan… ustedes no saben las represalias después, los problemas personales que tengo. El miedo que tienen las personas, yo voy y pongo la cara. Cuando a mí me pateen entre 50 y 60 personas en el piso y no me defienda nadie lo voy a entender, ¿o acaso no es lo que le ha pasado a Jesús’ ¿Quién era amigo de Jesús? ¿Quién reconocía que era amigo de Jesús cuando lo estaban moliendo a palos en el piso? Así funciona esto, pero es lo que me toca. Ahora me voy a quedar presente y voy a dar la cara, porque no tengo absolutamente nada que ocultar”.

Realmente una payasada de este muchacho, que nos explica que él quiere vivir de su trabajo pero se hace tiempo en los ratos libres. Y entonces se siente un héroe porque va y escracha e increpa a laburantes humildes, maestras de escuela, como si fuera un justiciero de vaya a saber qué.

Patético y vergonzoso el show de Galán, que quizás algún día se ponga a legislar y deje de hacer estas estupideces para figurar en redes sociales.

Y ya que lo pregunta, señor Galán, no, no está bien lo que hace. Es una huevada, póngase a trabajar.