Iraníes forman cadenas humanas en centrales y puentes frente al ultimátum de Trump

La tensión entre Irán y Estados Unidos escaló en las últimas horas a un nivel crítico, mientras miles de iraníes salieron a las calles para expresar su rechazo a una posible ofensiva militar y respaldar al gobierno frente a las amenazas de Washington.

En distintas ciudades del país, grupos de manifestantes formaron cadenas humanas en torno a centrales eléctricas y puentes, en una escena que combina gesto simbólico y advertencia ante posibles ataques. Las protestas se dan en respuesta directa al ultimátum lanzado por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien advirtió que, si Irán no cede ni habilita la reapertura del estrecho de Ormuz antes de la noche en Washington, las consecuencias serían devastadoras.

La movilización también se sintió con fuerza en Teherán, donde miles de personas se concentraron durante la noche con consignas contra la guerra. A pesar del desgaste interno que atraviesa el sistema político iraní, todavía existe un núcleo significativo de apoyo al gobierno. Estimaciones indican que cerca de un 30% de la población respalda a las autoridades, en un país de unos 90 millones de habitantes.

La convocatoria fue impulsada desde sectores oficiales. Entre quienes se sumaron estuvo el viceministro de Deportes y Juventud, Alireza Rahimi, que llamó a participar a jóvenes, estudiantes y referentes culturales.

En la misma línea se expresó el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, quien aseguró que millones de ciudadanos se ofrecieron para defender al país ante una eventual invasión terrestre. “Yo también he estado, estoy y seguiré estando dispuesto a dar mi vida por Irán”, afirmó.

El clima se volvió aún más tenso cuando Teherán confirmó que interrumpió todos los canales de comunicación con Estados Unidos. La decisión aleja cualquier posibilidad inmediata de negociación, en un contexto marcado por la cuenta regresiva impuesta desde Washington.

Horas antes, Trump había endurecido su discurso con una advertencia que encendió alarmas a nivel internacional. A través de sus redes sociales, sostuvo que “una civilización entera podría desaparecer” si no se cumplen sus condiciones.

Desde Irán, la respuesta no tardó en llegar. La Guardia Revolucionaria advirtió que cualquier intervención militar estadounidense tendrá consecuencias que irán más allá de la región, elevando aún más el riesgo de una escalada de alcance global.